El tipo de ordenes en Bolsa

Existe un gran interés por parte de los pequeños ahorradores en acceder al mercado bursátil, para poder invertir en las grandes empresas y diversificar su cartera de inversión.  Pero resulta conveniente entender correctamente cómo funcionan las órdenes de compra y venta en la Bolsa antes de acudir al mercado de valores, ya que el precio de compra o venta del activo puede variar de forma sustancial según el tipo de orden, y dicha variación afectará por supuesto al rendimiento final de la inversión.

¿Qué tipo de mercado es La Bolsa?

Lo primero que tenemos que saber para entender correctamente cómo funciona la Bolsa de Valores es los diferentes tipos de negociación en base a los cuáles se puede organizar un mercado de compraventa de valores financieros:

  1. Transacciones Bilaterales: respondería al tipo más básico, donde un vendedor oferta el activo a un precio determinado, y aquél comprador que está conforme con dicho precio de venta lo adquiere.
  2. Subasta: aunque se puede organizar de diferentes formas, por lo general la subasta consiste en que el vendedor pone un precio mínimo de venta, y a partir del mismo los compradores interesados pujan al alza sobre dicho mínimo, adjudicándose el bien finalmente aquel comprador que mayor precio oferta en la subasta.
  3. Mercado continuo: Existe un agente intermediario, organizador del mercado, que recibe los precios de venta de los propietarios de los activos, y las cantidades a la venta. A la par, recibe las órdenes de compra de los compradores interesados, por la cantidad de activos que demanda cada uno así como el precio al que están dispuestos a comprarlo. Actúa como contrapartida para vendedores y compradores, y casa según las reglas establecidas las órdenes de compra y venta, para determinar las transacciones.

En el caso de la Bolsa, su funcionamiento es de Mercado Continuo, salvo en el momento de la apertura y cierre, donde realiza un procedimiento de Subasta para determinar los precios de apertura y cierre de cada activo.

Así por lo tanto, las órdenes de compra y venta se van anotando por el organismo de mercado en el libro de Órdenes, anotando el tipo de orden, la cantidad de activos que se compran o venden, el precio y las condiciones de la misma. Y se van liquidando dichas órdenes a lo largo de la sesión.

laptopTambién cabe mencionar que hacemos aquí referencia al mercado de órdenes, ya que en el Sistema de Interconexión Bursátil Español (SIBE) existen además otras dos modalidades: un mercado de bloques (para la negociación de grandes cantidades de activos) y un mercado de operaciones especiales (que se ejecuta con el mercado cerrado y para operaciones determinadas).

Igualmente tratamos aquí la denominada modalidad principal de SIBE, que tiene lugar de lunes a viernes, con un periodo de “mercado abierto” desde las 9:00 hasta las 17:30 h. La subasta de apertura es de 8:30 h a 9 h, y la de cierre de 17:30 h a 17:35 h. Al margen de la modalidad principal existe una modalidad fixing, que se realiza por subasta para valores poco líquidos dos veces al día.

¿Cuántos precios tiene un activo financiero?

Aunque el mercado determina un precio de cotización para el activo, la realidad es que los activos siempre tienen dos precios:

  1. Bid: Se trata del precio de la oferta. Es el precio mínimo de venta. Entre todas las órdenes de venta recibidas, el precio mínimo de todas ellas para una cantidad de activos determinada es el que establece el precio Bid en cada momento en el mercado.
  2. Ask: Se trata del precio de la demanda. Es el precio máximo de compra. Entre todas las órdenes de compra recibidas, el precio máximo de todas ellas para una cantidad de activos determinada es el que establece el precio Ask en cada momento en el mercado.

Así, si vamos a comprar tenemos que fijarnos en el precio Bid, porque es el precio al cuál podríamos cruzar nuestra orden de compra con cierre inmediato.

Mientras que si vamos a vender tendríamos que fijarnos en el precio Ask, porque es el precio al cuál podríamos cruzar nuestra orden de venta con cierre inmediato.

El diferencial entre el Bid y el Ask determina la volatilidad de un activo:

  1. Una horquilla muy amplia entre el Bid y el Ask implica una gran dificultad de que se crucen órdenes de compra y de venta en el mercado. Esto determina que el activo tiene muy poca liquidez.
    1. Por ejemplo, si las acciones de la empresa Aura S.A. tienen un precio Bid de 100 € y un precio Ask de 30 €, significa en la práctica que si compro “a mercado” una acción la compraré a 100 € y si la vendo “a mercado” unos minutos después la estaré vendiendo a 30 €.
  2. Una horquilla muy estrecha entre el Bid y el Ask implica una gran facilidad de que se crucen órdenes de compra y de venta en el mercado. Esto determina que el activo goza de gran liquidez.
    1. Por ejemplo, si las acciones de la empresa Beta S.A. tienen un precio Bid de 100 € y un precio Ask de 99 €, significa en la práctica que si compro “a mercado” una acción la compraré a 100 € y si la vendo “a mercado” unos minutos después la estaré vendiendo a 99 €.

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¿Qué tipo de órdenes puedo poner en la Bolsa?

Existen tres tipos de órdenes de compra o venta que se pueden poner en Bolsa:

  1. De mercado: se introduce la orden por un volumen de activos determinada, al precio Bid en caso de compra y al precio Ask en caso de venta. Es decir, la orden de compra “a mercado” se ejecutará por el precio más bajo de venta en ese momento, mientras que la orden de venta “a mercado” se ejecutará al precio más alto de compra en ese momento. Si no hay una orden en contrapartida con volumen suficiente como para que se pueda ejecutar la orden de mercado en su totalidad, se ejecutará ésta de forma parcial y sucesiva, hasta alcanzar la totalidad del volumen de activos de la orden a los sucesivos precios escalados de las órdenes de contrapartida. Así por tanto el precio final será el precio ponderado de las diferentes órdenes casadas de forma escalonada.
  2. Por lo mejor: se introduce la orden por un volumen determinado y sin precio, pero a diferencia de la orden “a mercado” se ejecuta solo por el mejor precio Bid en el caso de la orden de compra, y por el mejor precio Ask en el caso de la orden de venta. Si no se cubre la totalidad de la cantidad de la orden, se ejecuta parcialmente y el resto de la orden queda retenida a dicho precio. Esta última es la diferencia con la orden “a mercado”, dado que el precio para el total siempre será el mejor, y no la ponderación de los diferentes precios Bid y Ask a los que se irían ejecutando las ordenes parciales en el caso de la orden “a mercado”.
  3. Limitada: se introduce la orden con un precio máximo de compra, o bien con un precio mínimo de venta.Por lo que en el caso de la orden de compra limitada se ejecuta cuando encuentra contrapartida al precio máximo marcado o inferior, mientras que en el caso de la orden de venta limitada se ejecuta cuando encuentra contrapartida al precio mínimo marcado o superior.

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¿Qué tipo de condiciones se pueden poner en las órdenes?

En los diferentes tipos de órdenes admitidas en Bolsa, se pueden establecer las siguientes condiciones:

  1. Volumen mínimo: Al entrar la orden, de no ejecutarse por un volumen mínimo se rechazaría.Así, el ordenante condiciona la ejecución por el precio determinado a que se cruce por un volumen mínimo necesariamente.
  2. Todo o nada: el volumen mínimo es la totalidad del volumen de acciones de la orden de compra o venta. Así, si no se ejecuta por la totalidad al precio determinado, se rechazaría.
  3. Ejecutar o anular: La parte no ejecutada se elimina. Así, el ordenante compra o vende solo al precio estipulado, aunque no consiga todo el volumen de la orden.
  4. Volumen oculto: Se introducen permitiendo mostrar únicamente en el sistema una parte del volumen total de la orden. Una vez ejecutada esta parte, el resto va saliendo al mercado en paquetes del mismo volumen que el primer paquete. Esto permite al ordenante no mostrar al mercado el total de su interés de compra o venta cuando se trata de un volumen elevado, a fin de que no se altere el precio por ello.

Así por tanto, la clase de órdenes posibles en Bolsa es el resultado de la posible combinatoria entre el tipo de orden (de mercado; por lo mejor; limitada) y el tipo de condición o condiciones que se le incluyan (volumen mínimo; todo o nada; ejecutar o anular; volumen oculto).

¿Cómo se determina el valor de cotización de las acciones?

Las órdenes de compra y venta van acumulándose en el libro de órdenes hasta que se cruzan y ejecutan. Este valor al que se cruzan determina el valor de cotización en cada momento.

Durante las sesiones, entre las 9:00 h a 17:30 h las órdenes se acumulan en el libro según se reciben, y se ejecutan cada minuto. Si no hay coincidencia, permanece como cotización o precio de mercado el último precio al que se cruzaron órdenes de compraventa.

Entre las 17:30 h y las 17:35 h las órdenes se acumulan y se produce a la finalización de este período de 5 minutos la denominada “subasta de cierre”, donde se determina el precio final de la sesión, que viene dado por aquel precio al cuál se cruza un mayor número de órdenes. Este precio quedará publicado como precio de cotización hasta la siguiente sesión.

Entre las 8:30 h y las 9:00 h se produce la denominada “subasta de apertura”, donde se determina el precio inicial de la sesión. En este período se reciben órdenes de compra y venta que se van acumulando, con un cierre aleatorio para evitar manipulaciones (poniendo órdenes de gran volumen y precio distante del de cierre del día anterior, que luego se anulen). Una vez terminado este período se fija un precio de equilibrio mediante un algoritmo que tiene en cuenta todas las órdenes. Este es el precio de apertura de la sesión.

 

 

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VIX: invertir en el índice del miedo.

El riesgo financiero.

Todas las inversiones financieras presentan distintos riesgos, como el riesgo por tipo de interés, o por tipo de cambio de divisas, o el riesgo de crédito, o los riesgos geo-políticos y normativos, entre otros.

Pero cuando hablamos de riesgo financiero tendemos a pensar solamente en el riesgo de que el valor de los activos en que hemos invertido baje en el mercado. Y no vamos mal encaminados, ya que la cotización de un activo tiende a reflejar la realidad del mismo, y por tanto las noticias buenas le harán tender al alza, mientras que los posibles riesgos que aparezcan le harán tender a la baja.

Así por tanto la cotización reflejaría el resto de riesgos y podríamos utilizarla como baremo del riesgo total de la inversión.

Volatilidad como definición del riesgo.

Pero ¿Cómo podemos definir este riesgo de cotización de los activos financieros?. Podemos definir el riesgo de cotización de un activo como la variabilidad que tiene al alza y a la baja su cotización. Cuánto más tienda a variar en uno u otro sentido su valor en el mercado, más volátil podremos considerar el activo.

Así por tanto, el riesgo financiero es la volatilidad estadística de su cotización, es decir, la intensidad y frecuencia con la que cambia de valor un activo respecto de su media.

Si vemos una serie estadística de la cotización histórica de dicho activo en el mercado, y observamos que las desviaciones respecto de su media son muy frecuentes, estaremos ante un valor de gran riesgo, mientras que si los valores de la serie se mantienen en torno a una media el valor por el contrario será muy estable  en su cotización y menos riesgoso.

Técnicamente, la medida de las desviaciones cuadráticas respecto de la media de la cotización del valor se corresponde con la Varianza; dado que dichas desviaciones pueden ser al alza o a la baja (positivas o negativas) se elevan al cuadrado sus valores a fin de convertirlos en positivos para el cálculo, por lo que finalmente se realiza la raíz cuadrada del valor de la desviación típica para presentar el dato de volatilidad, que matemáticamente se conoce como Desviación Típica.

El dato se suele presentar anualizado y precedido de un signo positivo y otro negativo, para indicar que la desviación puede ser al alza o a la baja (por ejemplo ± 12%).

VIX: el Índice de la volatilidad

Un índice financiero representa el movimiento en conjunto de varios activos financieros que lo componen (divisas, bonos, acciones, etc…) y permite por tanto tener en un solo número abstracto (número índice) la referencia del movimiento del total de la cartera de activos (media ponderada según el distinto peso de cada activo en el índice).

En 1993 el mayor mercado de opciones financieras del mundo, el CBOE (Chicabo Board Options Exchange) desarrollo el VIX (Volatility Index) como un índice de la volatilidad del mercado. Popularmente se conoce como el índice del miedo.

El valor del índice VIX se calcula tomando el promedio ponderado de la volatilidad implícita de ocho opciones call y put sobre el índice S&P 500 con vencimiento en torno a 30 días.

Una opción financiera es un contrato por el cuál tendremos la opción a comprar (call) o a vender (put) un activo determinado (subyacente) en un momento futuro del tiempo. El mercado CBOE como decíamos es el mayor mercado de opciones del mundo, y el VIX mide la volatilidad de una cesta representativa de opciones sobre el S&P 500 (Standard & Poor’s 500 Index) un índice que representa el movimiento de las 500 mayores empresas por capitalización bursátil de Estados Unidos.

Por ello, lo que nos dice el VIX es la volatilidad que el mercado descuenta para el próximo mes, y tenderá a subir si existe gran incertidumbre en el mercado, o a bajar si existe una situación de volatilidad.

Estrategias de inversión con el VIX.

Al fijarnos en su funcionamiento podemos observar que si el VIX sube, tenderá a bajar el S&P 500, y por el contrario cuando el valor del VIX baja tenderá a subir el valor del S&P 500.

Si asumimos la premisa de que el S&P 500 representa la situación económica del mundo occidental, por el gran peso de las empresas que componen este índice en la economía mundial, podemos determinar que cuando el VIX sube se avecinan riesgos y es momento de vender o mantener nuestras posiciones.

Pero la estrategia realmente interesante para especular con el VIX la constituye precisamente la de aprovechar esa incertidumbre que hará subir el índice VIX. Así por tanto, si nuestro análisis financiero del mercado prevé una bajada de las cotizaciones (por ejemplo por la  publicación de una alta tasa de inflación combinada con una cifra alta de paro, e incertidumbres políticas) podemos comprar el índice para venderlo cuándo suba. La forma más habitual de compra el índice es a través de la compra de participaciones en los ETFs (Exchange Trade Funds) que replican el índice VIX.


* Más información|Blog El Confidencial  Inbestia  Expansión
* Imagen|Pixabay

El gran error de los prejuicios

¿Qué son los Prejuicios?

Del latín praeiudicium, significa juicio previo o también decisión prematura.

Así define el Diccionario de la RAE la palabra prejuicio, y su sola definición ya nos ofrece muchas señales de que los prejuicios son un error: no es justo ni sensato realizar un juicio previo, sin seguir todos los pasos necesarios para enjuiciar correctamente y de la forma más objetiva posible una situación o hecho; tampoco suele resultar correcta una decisión tomada de forma prematura, sin esperar a tener todos los elementos necesarios para que la decisión sea justificada y con criterio.

Realidad Objetiva Vs Realidad Subjetiva.

El mundo es objetivo, sometido a las leyes de la física y la lógica, pero la realidad que como personas percibimos es subjetiva. Nadie puede ver las cosas de manera absolutamente objetiva, sino que todos vemos la realidad en base a nuestros principios, creencias y paradigmas.

De ello se derivan dos consecuencias lógicas:

  • Nuestra visión de la realidad es limitada y sesgada por nuestras propias creencias y conocimientos.
  • Cada persona tiene su propia visión subjetiva de la realidad.

Valorar la diferencia

Por ello, y siendo conscientes de nuestras propias limitaciones perceptivas, se hace necesario un ejercicio de valoración de la realidad:

  • Solamente con humildad, y dejando de lado la soberbia y el orgullo, podemos tomar verdadera consciencia de que nuestra verdad no tiene por qué ser irrefutable.
  • Con respeto absoluto a las otras personas, escuchando con detenimiento y haciendo un profundo ejercicio de entendimiento, podemos extraer conclusiones y aprendizajes de la visión de la realidad de los demás que corrijan y enriquezcan nuestra visión.

Así podremos valorar los diferentes puntos de vista y ampliar nuestro propio conocimiento de la realidad desde el conocimiento que de las mismas cosas tienen los demás.

Comunicación respetuosa.

Por tanto, cuando somos humildes para reconocer que nuestra visión de la realidad es subjetiva, a la par que somos respetuosos con las visiones de la realidad de las otras personas, estamos en disposición de cooperar con ellos entendiendo sus puntos de vista.

Si sabemos escuchar de forma profunda a los demás y después sabemos exponer con respeto nuestros planteamientos y objeciones, a fin de hacerse entender, el resultado de dicha comunicación será una comprensión mejorada de la realidad.

El error de los prejuicios

Pero los prejuicios nos impiden este proceso de entendimiento y comunicación que mejora nuestra visión subjetiva.

Porque al prejuzgar a la otra persona se anula la posibilidad de análisis y discusión de su visión subjetiva.

Los prejuicios forman parte de nuestras creencias: son concretamente una creencia limitativa, dado que perjudican nuestra visión limitando nuestra capacidad de entendimiento.

La educación como fuente de los prejuicios

Pueden tener su origen en nuestro proceso de aprendizaje, cuando los prejuicios vienen impuestos por las enseñanzas de nuestros padres, maestros, jefes o en general las personas de las que aprendemos cosas a lo largo de la vida.

Un ejemplo típico lo tenemos en los prejuicios políticos, cuando nuestros padres o abuelos nos inculcan que una determinada corriente política es buena y la contraria es mala, considerando a los seguidores políticos de la corriente contraria personas malas o equivocadas completamente en su opinión.

El remedio para ello pasaría por los siguientes puntos:

  • Humildad para reconocer nuestras limitaciones, como ya dijimos antes, y poder valorar la opinión de los demás.
  • Leer, estudiar e intentar entender todo lo posible sobre un tema, sin limitarnos a los puntos de vista preestablecidos por las creencias impuestas.

La razón como fuente de los prejuicios

El otro posible origen de los prejuicios es racional, cuando de nuestras experiencias empíricas sacamos conclusiones categóricas que adoptamos como verdades indubitables. Así por ejemplo si varias veces un colaborador de nuestro equipo se ha equivocado en un tema, establecemos para el futuro la conclusión de que este colaborador siempre se equivocará.

El proceso de creación de estos prejuicios parece asemejarse al proceso científico, y esto resulta peligroso, porque es cientifico solo en apariencia.

El error está escondido en lo que podemos llamar la falacia de la generalización apresurada o no contrastada.

Y es que mientras que en el proceso científico la hipótesis queda contrastada con experimentos suficientes, así como sometida a la regla de falsabilidad, en nuestro proceso de raciocinio en el que concluimos un determinado juicio valorativo que se convertirá en un prejuicio no realizamos una verdadera contrastación empírica de nuestra hipótesis, ni queda sometida tampoco al criterio de falsabilidad. Siguiendo con nuestro ejemplo anterior, que nuestro colaborador se haya equivocado varias veces no implica la regla lógica de que se vaya a equivocar siempre, por lo que si prejuzgamos que todo lo que diga será erróneo, nos estaremos equivocando, limitando nuestra visión al perder su punto de vista.

El remedio para ello pasa por los siguientes puntos:

  • Humildad para reconocer nuestras limitaciones, pues no podemos extraer conclusiones generales y creerlas como verdades irrefutables.
  • Estar abiertos siempre a escuchar a los demás, dejando de lado experiencias previas.

El legítimo pero erróneo intento racional de segmentar la realidad es otra fuente de prejuicios. Así, nos puede parecer óptimo el clasificar a la gente en grupos: los listos, los tontos, los vagos, los brillantes, etc.. y meter a las personas con las que interactuamos en uno u otro grupo. Ello nos permite crear modelos de pensamiento rápido sin tener que perder mucho tiempo en escuchar y valorar detenidamente a la otra persona. Pero evidentemente caemos en la misma falacia comentada antes en nuestro proceso racional.

Categorizar, segmentar o clusterizar a las personas nunca es una buena idea, sino que crea igualmente prejuicios.

Conclusiones

Según todo lo expuesto, podemos concluir que los prejuicios impiden un correcto entendimiento de la realidad, y limitan nuestro proceso de conocimiento.

Es por tanto necesario evitarlos, dado que nos pueden hacer caer en errores cognoscitivos, dificultando además nuestra relación con el resto de personas.

Su origen está en un error intelectual propio (nuestro razonamiento deriva en una falacia) o ajeno (otra persona nos transmite un error de razonamiento en un proceso de aprendizaje).

Y se hace absolutamente necesario ser humilde, dejando la soberbia y el orgullo de lado, para poder evitar los prejuicios y poder comprender mejor la realidad.

Vía | Stephen R. Covey Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva (Paidos Ibérica, 2011)
Más información | Stephen R. Covey  Change Management  Behavior-Change
Imagen | Pixabay

Estrategias de Inversión con ETFs

Un  ETF (Exchange Trade Fund) es un fondo de inversión cuyas participaciones cotizan en bolsa. En un fondo de inversión corriente, el dinero aportado por todos sus propietarios se encuentra invertido según la política del fondo, en activos financieros (acciones, bonos, etc…) o en activos reales (oro, petróleo, inmuebles, etc…) y las partes alícuotas de su capital, las participaciones, mantienen un valor liquidativo que se calcula por la gestora del fondo según el valor de los activos en los que está invertido el capital del fondo en cada momento. Así, lo normal en los que invierten en activos financieros es que el valor liquidativo se calcule cada día al cierre de las sesiones de los mercados en los que cotizan los activos que tiene en cartera el fondo.

Pero en el caso de los ETFs las participaciones cotizan por sí mismas en los mercados, por lo que los partícipes pueden comprar y vender durante todo el día las mismas al precio de mercado que tengan en cada momento, lo cual les aporta una liquidez inmediata. Y además tendrán dos fuentes de revalorización, la del propio fondo por un lado, que se sustancia en el cálculo diario del valor liquidativo, y la de la cotización de la participación por otro lado.

graph-163509_640En un solo producto aúna las ventajas de dos productos distintos: disciplina de inversión (propia de la gestión profesional de los fondos) con liquidez (propia de los valores cotizados).

Según iShares, el mayor gestor y comercializador de ETFs del mundo, propiedad de BlackRock la industria de fondos de inversión cotizados crece a tasas del 20 %-30 % anual, y supone hoy en día un 5 % total en activos invertidos en el mundo, un crecimiento mucho mayor que los fondos tradicionales. También según esta gestora norteamericana, líder mundial del sector, se negocian 68.000 millones de dólares cada día, un 15 % del total de la bolsa mundial.

En el lado de los compradores, cualquiera puede invertir en un ETF, si bien los principales inversores en estos productos son los Hedge Funds y los Bancos de Inversión.

Pero ¿Cómo podemos aprovechar los pequeños inversores los ETFs en nuestras finanzas percent symbolparticulares?. Una primera opción es la estrategia “Core-Satellite” que se basa en poner la mayor parte de nuestro capital (90 % por ejemplo) en una cartera principal (Core) bien diversificada y a largo plazo, que vaya recogiendo dividendos y realizando plusvalías puntuales, de gestión pasiva; y utilizar el resto (10 % en nuestro ejemplo) en inversiones puntuales (Satellite), muy determinadas y de carácter temporal, con el único objetivo de aprovechar oportunidades de mercado que engorden nuestro retorno total . En la parte Core tendríamos nuestras inversiones de largo recorrido, y en la parte Satellite sería dónde utilizaríamos los ETFs, por su transparencia, liquidez, diversificación, flexibilidad sin comisiones de suscripción o reembolso, cotización continua del precio, así como eficiencia en costes.

Una segunda opción para utilizar los ETFs en nuestras finanzas personales es la de comprar ETFs que replican índices (fondos índice). Así, por ejemplo, si quisiésemos obtener la rentabilidad media del Nasdaq 100 tendríamos que invertir en todas las empresas que componen el índice, en la misma proporción en la que cada compañía participa en el mismo, y ello supondría unos altos costes de gestión (compraventa y mantenimiento de acciones de las cien empresas). Mientras que utilizando un ETF que replique el Nasdaq 100 esto ya lo han hecho los gestores, y nosotros nos limitamos a comprar participaciones del mismo, que además gozan de la liquidez propia del ETF.

Más Información | Renta 4  BlackRock  Invertia

Imágenes | Pixabay

Análisis Técnico y Análisis Fundamental en Bolsa.

Comprar barato y vender caro. Así es como se gana dinero en cualquier mercado, también en la Bolsa.

Si el precio actual es barato, hay una oportunidad de compra. Y si por el contrario el precio es caro, será nuestra oportunidad de vender las acciones compradas más baratas, así como sabremos que no es el momento de comprar, pues incurriremos en pérdidas cuándo el precio baje.

Pero algo tan fácil de teorizar es muy difícil de ejecutar correctamente en la práctica, y la dificultad viene dada por la siguiente cuestión ¿Qué precio es caro o barato?. Si hoy las acciones de Banco Santander cotizan a 7 € ¿están caras o baratas?

Para saber si un precio es alto o bajo, hay que compararlo con algo. En el caso del precio de una acción, hay que comparar el precio de dicha acción en el mercado con el precio que creemos que objetivamente corresponde a la misma. Por ejemplo, si nuestro análisis nos dice que las acciones de Santander tienen un precio objetivo de 10 € y hoy cotizan a 7 € está claro que su precio de mercado supone una oportunidad de compra. Por el contrario, si nuestro análisis atribuye un precio objetivo de 6 € a dicha acción, diremos que el precio de mercado es alto y esperaremos a que baje para comprar.

Existen dos técnicas de análisis para determinar el precio objetivo de una acción: Análisis Técnico y Análisis Fundamental. Y ambas son totalmente distintas entre sí, tanto en su filosofía como en su funcionamiento.

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El Análisis Fundamental se basa en estudiar detenidamente toda la información económica, financiera y patrimonial que afecta a la empresa cotizada, para buscar un precio objetivo con el cuál poder comparar la cotización actual, de cada a tomar decisiones de comprar, vender o mantener la acción. Así, dicho análisis contiene el estudio de los estados financieros de la empresa durante los últimos años, extrayendo mediante ratios las principales variables del funcionamiento de su negocio contenidas en el Balance y en la Cuenta de Resultados de la compañía. Algunas de las principales magnitudes objeto de estudio son las ventas, el margen bruto, los costes, el fondo de maniobra, la deuda de la compañía a corto y largo plazo, su número de clientes, o la calidad de sus activos. Todos los datos deben ser analizados en su evolución durante los últimos ejercicios, así como compararse respecto de las mismas magnitudes de las empresas competidoras. Este análisis se complementa con el plan estratégico que la empresa haya presentado para los próximos años, la situación macroeconómica, la situación de su mercado o la composición de su equipo directivo. Finalmente, mediante distintos métodos de valoración como el Gordon-Shaphiro podremos determinar un precio objetivo para las acciones de la compañía. Y ya tendremos un dato objetivo con el que poder comparar la cotización actual de dichas acciones.

Una de las principales críticas que se suelen hacer al Análisis Fundamental es que la información contable y pública de las empresas no tiene por qué coincidir con la realidad interna de las mismas. Así por ejemplo, si los gestores están ocultando perdidas, o utilizan artilugios contables para disfrazar deuda, el análisis estará viciado y el precio objetivo obtenido no será veraz.

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El Análisis Técnico se basa en estudiar el precio de mercado, bajo la premisa de que el mercado refleja toda la información existente. El funcionamiento y gestión de la empresa, su buena cifra de ventas, la posición que ocupa en su mercado, las intenciones de sus principales accionistas, los deseos de los especuladores que van a vender a corto plazo, etc… toda la información relevante está ya descontada en el precio de la acción en el mercado, por lo que es la evolución de dicho precio la que habrá que estudiar para saber hacían dónde se dirige el precio, y poder determinar por tanto un precio objetivo con el que comparar el precio actual.

Esto se hace con técnicas estadísticas y matemáticas, sobre los gráficos que reflejan la evolución histórica de la acción. Lo que se busca es determinar la tendencia del mercado, si la misma es alcista el precio tenderá a subir; y viceversa, si la tendencia es bajista el precio actual es tenderá a bajar. El padre de esta disciplina, Charles H. Dow (fundador del primer índice bursátil, el Dow Jones) determinó que existían tres tipos de tendencias: 1) Primarias, de seis meses a un año, denominadas maneras; 2) secundarias, de tres semanas a tres meses, llamadas olas; 3) terciarias, de menos de tres semanas, también llamadas ondas. Sobre las premisas de que los índices confirman las tendencias, el volumen confirma la tendencia, y la tendencia se mantiene hasta que se observan señales claras de cambio en la misma, podemos concluir si el precio de una acción va a seguir subiendo, o por el contrario va a bajar en los próximos meses.

Con las citadas técnicas estadísticas y de análisis gráfico, se puede aproximar un precio máximo y un precio mínimo para los próximos meses, y determinar si es buen momento o no para comprar.

La crítica principal al Análisis Técnico es la de que el mercado no es perfecto, y no descuenta toda la información disponible, por lo cual la premisa básica de la que parte esta técnica es errónea. Habría por tanto que analizar la empresa para conocer adecuadamente su realidad (análisis fundamental) y no valdría con estudiar simplemente cómo ha sido su cotización histórica (análisis técnico).

Más Información | Análisis Técnico   Análisis Técnico Expansión   Análisis Fundamental Expansión   Value Investing 

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