Estrategias de Inversión con ETFs

Un  ETF (Exchange Trade Fund) es un fondo de inversión cuyas participaciones cotizan en bolsa. En un fondo de inversión corriente, el dinero aportado por todos sus propietarios se encuentra invertido según la política del fondo, en activos financieros (acciones, bonos, etc…) o en activos reales (oro, petróleo, inmuebles, etc…) y las partes alícuotas de su capital, las participaciones, mantienen un valor liquidativo que se calcula por la gestora del fondo según el valor de los activos en los que está invertido el capital del fondo en cada momento. Así, lo normal en los que invierten en activos financieros es que el valor liquidativo se calcule cada día al cierre de las sesiones de los mercados en los que cotizan los activos que tiene en cartera el fondo.

Pero en el caso de los ETFs las participaciones cotizan por sí mismas en los mercados, por lo que los partícipes pueden comprar y vender durante todo el día las mismas al precio de mercado que tengan en cada momento, lo cual les aporta una liquidez inmediata. Y además tendrán dos fuentes de revalorización, la del propio fondo por un lado, que se sustancia en el cálculo diario del valor liquidativo, y la de la cotización de la participación por otro lado.

graph-163509_640En un solo producto aúna las ventajas de dos productos distintos: disciplina de inversión (propia de la gestión profesional de los fondos) con liquidez (propia de los valores cotizados).

Según iShares, el mayor gestor y comercializador de ETFs del mundo, propiedad de BlackRock la industria de fondos de inversión cotizados crece a tasas del 20 %-30 % anual, y supone hoy en día un 5 % total en activos invertidos en el mundo, un crecimiento mucho mayor que los fondos tradicionales. También según esta gestora norteamericana, líder mundial del sector, se negocian 68.000 millones de dólares cada día, un 15 % del total de la bolsa mundial.

En el lado de los compradores, cualquiera puede invertir en un ETF, si bien los principales inversores en estos productos son los Hedge Funds y los Bancos de Inversión.

Pero ¿Cómo podemos aprovechar los pequeños inversores los ETFs en nuestras finanzas percent symbolparticulares?. Una primera opción es la estrategia “Core-Satellite” que se basa en poner la mayor parte de nuestro capital (90 % por ejemplo) en una cartera principal (Core) bien diversificada y a largo plazo, que vaya recogiendo dividendos y realizando plusvalías puntuales, de gestión pasiva; y utilizar el resto (10 % en nuestro ejemplo) en inversiones puntuales (Satellite), muy determinadas y de carácter temporal, con el único objetivo de aprovechar oportunidades de mercado que engorden nuestro retorno total . En la parte Core tendríamos nuestras inversiones de largo recorrido, y en la parte Satellite sería dónde utilizaríamos los ETFs, por su transparencia, liquidez, diversificación, flexibilidad sin comisiones de suscripción o reembolso, cotización continua del precio, así como eficiencia en costes.

Una segunda opción para utilizar los ETFs en nuestras finanzas personales es la de comprar ETFs que replican índices (fondos índice). Así, por ejemplo, si quisiésemos obtener la rentabilidad media del Nasdaq 100 tendríamos que invertir en todas las empresas que componen el índice, en la misma proporción en la que cada compañía participa en el mismo, y ello supondría unos altos costes de gestión (compraventa y mantenimiento de acciones de las cien empresas). Mientras que utilizando un ETF que replique el Nasdaq 100 esto ya lo han hecho los gestores, y nosotros nos limitamos a comprar participaciones del mismo, que además gozan de la liquidez propia del ETF.

Más Información | Renta 4  BlackRock  Invertia

Imágenes | Pixabay

Anuncios

Funcionamiento del Mercado Eléctrico en España

EL MERCADO ELÉCTRICO

La electricidad es una de las principales formas de energía que alimentan el mundo en el que nos movemos. Por lo tanto, su precio afecta sobremanera en la cuenta de resultados de cualquier compañía, pero ¿cómo se fija el precio del kilowatio eléctrico en cada momento? ¿Cómo funciona el mercado eléctrico?

En primer lugar, debemos aclarar que existen mercados “spot” o al contado, y mercados “fordward” o a plazo. Estos últimos son mercados para precios futuros. Y los mercados al contado son aquéllos en los que se fija el precio actual. Aunque existe una relación directa entre ambos, y las grandes compañías eléctricas utilizan los dos tipos de mercados, nuestro objeto de estudio en este ensayo va a ser el mercado al contado.

Y dentro de los mercados al contado debemos diferenciar en España entre los siguientes mercados: PVPC y Pool. El PVPC es el sistema de fijación de precios para los suministros de menos de 10 kW y que no están en mercado libre, esto es, están en el sistema regulado por las autoridades públicas. Suelen ser los suministros particulares, de viviendas y mercado residencial.

Por su parte, el Pool es el mercado eléctrico principal, donde se determina el precio del Megawatio para todos los oferentes y demandantes. Uno de los componentes del mercado PVPC es el precio determinado en el Pool. Dentro del Pool existe un mercado diario, que fija el precio para cada día, y que constituye el sistema principal. Y un mercado intradiario, que es una negociación posterior a la del mercado diario, donde se ofertan y demandan precios para excesos y déficit de energía.

Nuestro ensayo va a describir de manera breve y concisa el funcionamiento del Pool en España.

EL OPERADOR DEL MERCADO

OMIE es la empresa que gestiona el mercado eléctrico. Se encarga de recibir las ofertas de los generadores de electricidad, y casarlas con la demanda de los compradores de electricidad, a través de la fijación de un precio marginal o precio de mercado.

El mercado eléctrico no es un mercado libre, sino que está regulado e intervenido por el Estado, quién determina el funcionamiento del mismo, fijando las reglas de determinación del precio que vamos a ver a continuación. OMIE se encarga cada día de casar oferta y demanda mediante la observancia de las reglas fijadas por el Gobierno.

EL MERCADO DIARIO. AGENTES DEL MERCADO

La característica principal de la electricidad es que debe generarse en el mismo momento en el que se consume. No se puede generar electricidad hoy, almacenándola hasta que se consuma, no existe dicha tecnología. Por lo tanto, la central eléctrica debe generar la electricidad en el mismo momento en el que nosotros encendemos la televisión, o necesitamos utilizar nuestras máquinas.

Ello conlleva que la oferta de energía deba ajustarse de manera exacta  a la demanda, puesto que de otra manera los kilowatios generados y no consumidos se perderían. O en sentido contrario, no se generarían los kilowatios suficientes para atender la demanda en cada momento.

Así, la oferta de electricidad se realiza cada día para el día siguiente. Y los demandantes acuden a comprar en contrapartida cada día la energía que necesitarán el día siguiente. Esto es el mercado diario.

Los oferentes de energía eléctrica son las empresas que generan electricidad a través de centrales nucleares, molinos de viento, centrales hidráulicas, paneles solares, o centrales de ciclo combinado, por ejemplo. Y los demandantes son las compañías comercializadoras de energía, que comprarán a los productores para suministrar después a sus clientes, los consumidores finales. También acuden directamente como demandantes las grandes empresas que consumen mucha energía, y a las cuáles les puede salir rentable utilizar recursos propios para comprar directamente en el mercado en vez de a través de un comercializador, en base a su nivel de demanda y sus economías de escala.

FIJACIÓN DEL PRECIO MARGINAL EN EL MERCADO DIARIO.

Cada día se subastan las 24 horas del día siguiente. Oferentes y demandantes “lanzan” ofertas al mercado (de ahí el nombre de Pool, que significa piscina en inglés). Los productores y compradores pueden hacer estas ofertas divididas en 25 tramos en cada hora y el resto de producción en tramos crecientes.

Respecto de la Oferta, debe seguir según normativa el siguiente orden:

  1. Primero entran los Megawatios (MWh) ofertados por las centrales nucleares.A causa de la inercia térmica, y a su tecnología de funcionamiento, una parada y arranque sale más caro que mantener continuamente el servicio. Estos MW se ofertan a precio cero, por lo que finalmente recibirán el precio que determine el mercado.
  2. En segundo lugar entran las energías renovables determinadas por ley, como las eólicas o las solares. Sus costes variables son casi nulos (no se alimentan con combustible, sino con aire o con luz) por lo que siempre les será rentable vender energía (aunque la amortización de sus costes fijos es muy superior, incluso más que la vida útil de los propios activos; de ahí parte de su ineficiencia, y del sistema de subvenciones para su promoción). Estos MWh se ofertan también a precio cero, por cuánto al igual que las nucleares recibirán el precio de mercado.
  3. En tercer lugar entran los MWh ofertados por las centrales de ciclo combinado, como las de Gas o de Carbón. Estas serán las que cubran la demanda total, y marquen el precio del mercado., como las de Gas o de Carbón. Estas serán las que cubran la demanda total, y marquen el precio del mercado.

El efecto de esta regulación es que, si para un día determinado se demandan 100 MW y se ofertan 80 MWha precio cero, entre nuclear y renovables, el precio final tenderá a ser más bajo que el que se hubiese fijado en un mercado libre, puesto que solo 20 MW generados con gas o carbón, los combustibles más caros de producción, determinan el precio final o de mercado, llamado <<precio marginal>>. Esta es la finalidad teórica de la normativa que regula el mercado, esto es, reducir el precio marginal para los compradores y primar la oferta de energías renovables (aunque debemos decir que, como la teoría económica demuestra, sería más eficiente la asignación realizada por un libre mercado).

Todos los MWh demandados se casan por tanto con los MWh ofertados, hasta que la casación de la oferta y la demanda se encuentran en un punto que marca el precio marginal. Este precio será el que recibirán todos los generadores que hayan lanzado (ofertado) MWh al Pool.

CONTRATOS BILATERALES

Una vez determinado el precio Pool, se añaden a la negociación los contratos bilaterales o de largo plazo. Estos son contratos suscritos directamente por un productor y un comercializador.

Los grandes comercializadores no pueden permitirse asumir el riesgo de mercado, y minimizan el mismo cerrando para buena parte de su estimación de ventas contratos a varios años, que por tanto de antemano fijan un precio. Esto les da un stock determinado de energía para vender, con un precio determinado también de antemano, sobre el que pueden fijar a su vez el precio de venta a sus clientes, a quienes podrán por tanto ofrecer precios fijos anuales (o incluso a más largo plazo). Estos contratos son los que fijan los precios en el mercado forward o de futuros (junto con contratos y opciones financieras).

La diferencia entre los precios pactados de antemano entre generadores y comercializadores en contratos bilaterales puede suponer beneficios o pérdidas para ambas partes, en función de la diferencia entre el precio que pactaron y el precio final del mercado. Pero como decíamos les permiten mantener un stock determinado de oferta y demanda a ambas partes, y una seguridad en sus beneficios y costes, reduciendo como ya se indicó el riesgo de mercado.

La característica principal de la electricidad es que debe generarse en el mismo momento en el que se consume

PROGRAMA DIARIO VIABLE DEFINITIVO

Así, una vez negociada toda la energía y determinado el precio de mercado, y después de haberse añadido igualmente la energía negociada en contratos bilaterales para el día siguiente, se elabora el Programa completo de generación, transporte, distribución y consumo del día siguiente.

El operador de la red (Red Eléctrica Española S.A. también conocida por sus siglas REE) es el encargado de coordinar que los MWh generados se correspondan con los MW demandados, pues como decíamos solo se puede consumir en un momento determinado la energía que se produce en ese mismo momento, y es necesario que un operador coordine la oferta y demanda negociadas.

Se evalúa la viabilidad del programa, tomando en cuenta las capacidades de las líneas de transporte, las conexiones internacionales, y demás condicionantes. Después de un proceso de iteraciones se obtiene el “Programa Diario Viable Definitivo”, que se ejecuta al día siguiente por parte de REE.

MERCADO INTRADIARIO.

Dado que la energía demandada en el Pool es, como no puede ser de otra manera, una previsión, una vez que se ejecuta el Programa Diario pueden aparecer desvíos entre la oferta y la demanda. Pensemos que un comercializador solicita 10 MWh para el día siguiente en base a las previsiones de consumo que tiene para sus clientes, y sin embargo llegada la ejecución éstos solo demandan 9 MWh o por el contrario demandan 11 MWh.

Para salvar los desvíos, existe un mercado intradiario, que divide el día en seis sesiones de cuatro horas, y donde los participantes lanzan ofertas de compra y venta, produciéndose por tanto en cada franja una nueva casación.

 

PROGRAMA HORARIO FINAL

Después de cada casación por sesión de cuatro horas, se estudian nuevamente las restricciones técnicas del sistema, hasta alcanzar un nuevo programa de ejecución, llamado programa horario final.

Pero aun así, las previsiones fijadas por tramos de cuatro horas pueden volver a demostrarse incorrectas. Pensemos en una tarde de mucho calor en verano. Incluso las previsiones de mayor demanda pueden ser insuficientes si todos los hogares y comercios encienden el aire acondicionado en su mayor potencia. Si no existiese capacidad de respuesta, ello derivaría en apagones y falta de suministro.

Por ello, existen grandes consumidores de energía eléctrica, como las fábricas de acero o de aluminio, por ejemplo, que ofrecen disponibilidad al sistema para parar su producción (y por lo tanto su demanda eléctrica) en cualquier momento, si así se les solicita por el Operador, a cambio de una contraprestación económica. Ello recibe el nombre de Disponibilidad. Si en nuestro ejemplo del párrafo anterior el operador de la Red ve que todos los consumidores están demandando más energía de la prevista en el Programa Horario Final solicitará a los grandes consumidores adscritos al programa de Disponibilidad que interrumpan su demanda, pues la demanda de una sola de estas fábricas puede equivaler a la demanda de miles de hogares, logrando por ello equilibrio entre la oferta y la demanda, y evitando los apagones o interrupciones. La negociación de MWh de energía en concepto de Disponibilidad se negocia en las denominadas bandas de negociación secundaria y terciaria.

El último programa, después de la negociación en las bandas secundaria y terciaria, es el Programa Horario Operativo, y este es el que establece lo que se genera en cada instalación.

EL COSTE DE LOS DESVIOS

Por lo expuesto, el coste de los desvíos es asumido por los demandantes que erraron en sus previsiones. En el caso de los consumidores que han pactado un precio fijo con su compañía comercializadora eléctrica, este coste lo asume la compañía. Dado que las empresas que comercializan contratos con precios fijos suelen ser principalmente las grandes compañías, el riesgo de esta volatilidad se diluye entre los millones de clientes y contratos activos. En el caso de los consumidores con contratos “indexados” o de previo variable, el coste suele ser repercutido por el comercializador al cliente final.

Así, para una empresa que haya pactado un precio “indexado” o variable, el precio final será el precio del mercado más el coste de los desvíos.

EL PRECIO FINAL EN LA FACTURA

Sin embargo, el usuario final de la energía eléctrica no paga el precio del mercado, con o sin desvíos, o bien el precio kWh pactado con su compañía. Sino que a ello hay que añadir las tasas impuestas por el gobierno, denominados “peajes” o término regulado.

Así, en el término de energía de la factura el precio real es de en torno a un 40 % mientras que los términos regulados del mismo suponen el 60 % restante del precio.

Además debe tenerse en cuenta que los usuarios pagan, al margen de la energía consumida, un precio fijo por cada kilowatio de potencia contratada, cuyo coste viene también regulado por el gobierno.

SITUACIÓN DEL MERCADO ELÉCTRICO.

A cierre de 2012, según el informe anual de REE había en España (península) una Potencia instalada de 43.527 MW, de los cuales el  25 % es de generación con ciclo combinado, el 22 % era de generación eólica, el 20 % hidráulica, el 11 % de generación con carbón, el 8 % de generación en centrales nucleares, un 7 % de cogeneración, un 4 % solar fotovoltaica, un 2 % termoeléctrica, y un 1 % térmica renovable.

Si tenemos en cuenta que el año tiene 8.760 horas y todas las centrales generadoras funcionasen a la vez y a pleno rendimiento existiría una capacidad teórica de generación de 381.296 GWh al año.

La demanda en 2012 fue de 267.000 GWh, por lo que parece que existe una sobrecapacidad de potencia instalada, que actualmente está tendiendo a que se estén cerrando instalaciones generadoras.

El Modelo Gordon-Shapiro.

Para tomar una correcta decisión de inversión en el mercado de acciones, es decir, comprar, vender o mantener una acción cotizada, es necesario poder comparar el precio de mercado de dicha acción, es decir, su cotización, con un precio objetivo.

Y es que sin comparar la cotización con un referente teórico, seremos incapaces de estar en disposición de afirmar si la acción está cara o barata. Los inversores que utilizan el análisis técnico deducen si las acciones están caras o baratas comparando con series de precios históricas. Pero el precio de mercado puede no corresponderse con el precio “real” y objetivo de dicho valor. Por ello, los inversores que utilizan el llamado análisis fundamental se guían por la relación entre el precio de mercado y el precio que objetivamente correspondería a la acción según los resultados y el balance de la empresa.

En este artículo vamos a examinar uno de los modelos de valoración de acciones que utilizan los inversores que se guían por el análisis fundamental de valores: El Modelo Gordon-Shapiro. Su nombre se debe a los economistas que lo desarrollaron, Myron J. Gordon y Eli Shapiro.

El modelo es una evolución del tradicional modelo de flujos de caja descontados, y se basa en el cálculo con dividendos crecientes a tasas constantes. Se obtiene el precio teórico de la acción calculando el valor actual de los dividendos estimados futuros, suponiendo que los dividendos tendrán un crecimiento geométrico en el futuro a una tasa constante “g”.

Donde  es el precio teórico actual,  representa el dividendo esperado en los próximos ejercicios,  es la tasa de rentabilidad exigida por el mercado, y que nos sirve para descontar los dividendos, y g será como ya dijimos la tasa anual constante en la que estimamos que crecerán los dividendos.

Así, la ecuación tiene en cuenta que en la realidad empresarial la retribución de la acción se corresponderá con el dividendo que otorgue la misma, y por supuesto si la compañía en la que invertimos funciona correctamente se espera que en el futuro tienda a incrementar su dividendo, tanto para paliar el efecto de la inflación como por cosechar buenos resultados.

g=ROE x (1- pay-out)

La tasa de rentabilidad se calcula multiplicando la rentabilidad sobre recursos propios por la parte del beneficio que no se destina a dividendo. Y es que una correcta gestión de la empresa presume que los beneficios reinvertidos y no repartidos tenderán a cosechar un incremento del beneficio y del dividendo en el futuro.

Por su parte  se calcula como la rentabilidad de referencia en el mercado, que vendrá determinada por la de los activos “sin riesgo” (por ejemplo, la deuda pública alemana) más la prima de riesgo exigida a la empresa (que será a su vez función de la diferencia de la rentabilidad del índice de referencia y la rentabilidad del activo “libre de riesgo”, multiplicado por la correlación entre la empresa y su benchmark).

Así todo ello, supongamos que las acciones de Apple cotizan hoy a 106 $. ¿Cómo saber si están “caras o baratas”? Supongamos que el dividendo de Apple en el último ejercicio fue de 8 $ y que la compañía mantiene un pay-out  del 60 % (es decir, destina a dividendos 60 de cada 100 dolares de beneficio). Si el ROE de Apple por acción en el pasado ejercicio fue del 12 %  obtenemos una tasa g de 0,048.

Si la rentabilidad exigida para la inversión   teniendo en cuenta el tipo de interés del bono alemán a cinco años como referencia, y la rentabilidad del Nasdaq, fuese por ejemplo del 8 % entonces el precio objetivo de la acción en base al modelo Gordon-Shapiro sería de 250 $ ((8/(0.08-0.048)). Es decir, podemos afirmar que las acciones de Apple están baratas.

Por supuesto, este modelo plantea diversos problemas: No sabemos si el equipo gestor decidirá en el futuro bajar el precio del dividendo, y estamos igualmente asumiendo tasas constantes de interés y riesgo que podrán variar. Pero es una herramienta más del analista que completa otros ratios y modelos, pues una buena decisión de inversión debe ser lo más fundada y documentada posible.

Nota: todos los datos son ficticios y no corresponden con un análisis real de la acción del Apple ni del mercado, ni tampoco suponen una recomendación de compra en modo alguno.

Ratios de Análisis Fundamental de Acciones

PRINCIPALES RATIOS DE ANALISIS FUNDAMENTAL DE ACCIONES.

El análisis fundamental es un método de análisis de las acciones de una compañía, que sirve para tomar decisiones de inversión (comprar, vender o mantener) sobre los valores de una sociedad mercantil, y que se basa en analizar distintos datos del Balance y de la Cuenta de Resultados de la empresa estudiada, comparando el resultado con los ratios del sector y mercado en los que opera, y con su cotización en el mercado.

Así por ejemplo, si el resultado del análisis es que la empresa estudiada mantiene unos mejores ratios que los de las empresas de su competencia, mientras tiene un valor de cotización relativamente más bajo que el de dichas compañías, el resultado lógico será invertir en dicha empresa.

PER

El PER (Price Earning Ratio) relaciona el precio en bolsa de una empresa con el BDI (Beneficio después de Impuestos) de la misma. Es decir, mide cuántas veces el precio contiene el Beneficio. Si el PER de una acción es 7, esto significa que necesitaremos 7 años para que el Beneficio que corresponde a cada acción alcance el valor de compra de la misma a día de hoy.

PER= Cotización/BPA

BPA es el beneficio por acción, resultado de dividir el BDI de la Cuenta de Resultados anual entre el número de acciones de la compañía.

PSR

El PSR (Price Sales Ratio) relaciona la cotización con la facturación por ventas de la compañía. Un PSR de 2 significa que el valor de la acción equivale al valor de las ventas de la sociedad durante 2 años, en la parte alícuota de la acción, tomando como referencia las ventas del último año.

PSR=Cotización/VPA

VPA es la cifra de facturación anual dividida entre el número de acciones de la sociedad.

bolsa1

PCFR

El PCFR (Price Cash Flow Ratio) pone en relación la cotización con el cash flow por acción. El Cash Flow aquí será el flujo libre de caja, que equivale a los ingresos menos impuestos, más amortizaciones (entendidas como gasto ficticio) y menos inversiones en balance. O lo que es lo mismo, la capacidad de la empresa para generar dinero, puesto que si el 100 % de los ingresos de caja no dan para pagar impuestos y dotaciones al activo y al fondo de maniobra es que la empresa está generando pérdidas en sus operaciones.

PCFR=Cotización/FCFR

FCFR=((EBIT- Impuestos)+ Amortizaciones)-Inversiones Activo Fijo e Inversiones en Fondo de Maniobra.

DY

El DY (Dividend Yield) es la rentabilidad por dividendo de la acción, es decir, la relación entre la cotización de la acción y el dividendo que corresponde a cada acción. Si el DY es igual a 3 significa que necesitaremos 3 años de dividendo para recuperar la inversión de comprar hoy dicha acción.

DY=Cotización/DPA

DPA=Dividendo del último año/Acciones en circulación.

PVC

El PVC (Precio Valor Contable) es la relación entre la cotización de la acción y el valor contable de dicha acción. Siendo el Valor Contable el resultado de restar al Activo del Balance los pasivos exigibles, y dividirlo por el número de acciones. Cuánto más alto es el ratio, más caro es el precio de la acción respecto del valor que la misma tiene en el balance de la sociedad.

PVC=Cotización/VC

bolsa2

ROA

El ROA (Return On Assets) es la rentabilidad sobre activos. Se calcula dividiendo el EBIT del balance sobre los activos totales medios. El ROA por tanto es la medida de la eficiencia de los activos de la empresa. Las empresas interesantes serán las que logran un ROA más alto.

ROA=EBIT/ATM

EBIT=Beneficios antes de Intereses e Impuestos del ejercicio N.

ATM=Activos finales del ejercicio N más activos finales del ejercicio N-1 entre 2.

ROE

El ROE (Return On Equity) es la rentabilidad financiera de la empresa. O dicho de otra manera la rentabilidad conseguida con sus fondos propios. Y se calcula dividiendo el BDI (Beneficio después de Impuestos) sobre los fondos propios medios. Las empresas interesantes serán las que generan un mayor ROE.

ROE=BDI/FFPPm

FFPPm=Fondos propios finales del ejercicio N más fondos propios finales del ejercicio N-1 divididos entre 2.

ANALISIS DE CONJUNTO

Lo importante de un buen análisis financiero bajo los criterios del análisis fundamental es evaluar distintos ratios para distintas acciones alternativas, y compararlos con los ratios del sector y del mercado. Ello es lo que permite tomar la mejor decisión.

Imágenes | Wikipedia Pixabay