Conociendo los fondos con estrategia “event driven”

Los particulares con unos ahorros en nuestra sucursal bancaria solo tenemos acceso a los fondos comercializados por nuestro Banco, normalmente fondos de la propia gestora del grupo bancario y con escasa rentabilidad pero altas comisiones. Sin embargo los inversores con mayor capacidad tienen acceso a Fondos de gestoras independientes, bien sea en el extranjero, bien sea en entidades de banca privada o de banca personal en España.

Algunos de estos fondos tienen se gestionan con estrategias alternativas, y entre ellos destacan los denominados “hedge fund” donde el riesgo asumido por los inversores es “a priori” superior, pero donde los gestores establecen estrategias que pueden ser verdaderamente atractivas y rentables.

Los “hedge funds” se caracterizan por no tener limitación en sus inversiones, y gozan de una amplia flexibilidad en su política de inversión, así como en los instrumentos que pueden utilizar para conseguirlas. Los gestores de estos fondos suelen utilizar tres tipos de estrategias:

  1. Valor Relativo (Relative Value): realizan arbitraje con bonos convertibles, con títulos de renta fija, o con posiciones largas y cortas para lograr resultados independientes a los del mercado.
  2. Oportunistas (Opportunistic): identifican oportunidades de inversión seleccionando diferentes países o en economías emergentes, realizando ventas en corto de determinadas compañías, con estrategias long-short, o con estrategias a través de futuros.
  3. Eventos Relelvantes (Event Driven): tratan de obtener beneficios identificando eventos extraordinarios e independientes de los movimientos de renta variable y renta fija.

Para llevar a cabo estas estrategias de inversión los gestores cuentan con importantes equipos de análisis, que estudian continuamente los mercados financieros y de materias primas internacionales e investigan con detenimiento cada posible oportunidad. Los datos y su correcto análisis son el gran activo de estos fondos.

Y cabe destacar que mientras que en los casos de estrategias “Relative Value” y “Opportunistic” el análisis se centra en aspectos financieros clásicos, tanto del mercado como de los activos o sociedades objeto de dicho análisis, en el caso de las estrategias Event Driven el análisis es más suspicaz, en tanto que se centra en buscar eventos relevantes que condicionan el valor futuro de la compañía en mayor medida que cualquier otro factor (mercado, situación económica, balance, etc…).

Esta estrategia permite al gestor del fondo desmarcarse del resto de inversores principalmente por dos razones:

  1. El resto de actores del mercado tenderán a valorar la compañía según los factores clásicos como el análisis de su balance, de su cuenta de resultados, de su sector, de su situación actual, de su correlación con el benchmark, etc… sin tener en cuenta correctamente estos eventos relevantes.
  2. El valor de cotización de estas empresas tenderá a la baja, y a estar infravalorado, al no tener en cuenta correctamente el evento en cuestión.

Estos eventos relevantes suelen ser procesos concursales, procesos de fusión y adquisición, procesos de reestructuración o bien procesos y situaciones poco comunes.

Por lo tanto, lo que buscan los analistas de este tipo de fondos es indicios o información sobre estos posibles movimientos. Veamos diversos ejemplos que pueden responder a situaciones reales, para comprender mejor estas estrategias:

  • Ejemplo 1: conociendo que una empresa cotizada va a ser objeto de una OPA (oferta de adquisición por otra compañía) el gestor del fondo compra acciones de dicha compañía, dado que sus acciones es previsible que suban de precio por el proceso de oferta, mientras toma posiciones bajistas en el grupo que ha lanzado la OPA puesto que es previsible que el valor de sus acciones se reduzca por dicho proceso.

 

  • Ejemplo 2: conociendo que una empresa que ha presentado pérdidas dos trimestres consecutivos, y cuyas acciones cotizan a precio muy bajo, tiene como activos de su balance unas plantas fotovoltaicas de generación de electricidad que debido al anuncio de una nueva normativa europea de incentivos a las renovables pueden ser objeto de compra por otras compañías del sector, toma una posición mayoritaria en su accionariado, a fin de poder vender en un plazo corto dichos activos y obtener un retorno elevado de la inversión.

En definitiva, los gestores y analistas que utilizan esta estrategia identifican acciones donde la evolución bursátil estará desacoplada respecto a los mercados, pues lo que más influirá en el futuro de la compañías en cuyas acciones se invierten son eventos extraordinarios y no correlacionados con la marcha ordinaria de dicho mercado.


* Más información| Andbank Rankia
* Imagen| Pixabay

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ACS contra los Hedge Funds

En las pasadas semanas ha sido noticia el gigante nacional de la construcción y los servicios ACS, por la importante bajada sufrida en su valoración bursátil. Más de un 10 % se ha dejado en bolsa, en poco menos de un mes,  la compañía presidida por Florentino Pérez. ¿Y cuál es la razón principal de esta gran caída en su cotización? Parece que la podemos encontrar en un informe del Fondo de Inversión Bodenholm Capital, con sede en Londres e inversiones repartidas por todo el planeta.

acsBodenholm Capital es una firma de gestión alternativa, conocida como “Hedge fund”. Un fondo de inversión “Hedge” se caracteriza por la gran libertad de que disponen sus gestores para endeudarse, invertir en derivados y arbitrar entre mercados “spot” y “forward”, utilizando para ellos los instrumentos financieros complejos y el apalancamiento que crean conveniente. Un Fondo de Inversión ordinario, a diferencia de un “Hedge fund”, tiene un tipo de inversión determinado del que sus gestores no pueden apartarse; por ejemplo: renta fija europea, replicar el IBEX 35,  renta variable japonesa. Igualmente, un fondo de inversión ordinario mantiene en sus estatutos o reglamento de gestión el importe máximo que el gestor puede invertir en cada mercado, en cada tipo de activos, o el endeudamiento permitido. Todo ello es así para proteger al inversor que aporta su capital a dicho fondo (pues sabe de antemano aquello en lo que va a invertir el fondo).

Sin embargo, el gestor “Hedge” mantiene amplia libertad de movimientos, y de endeudamiento, lo que le permite buscar oportunidades y realizar estrategias de inversión más avanzadas, y por supuesto de mayor riesgo.

240px-Sede_de_Dragados_(Madrid)_04Y dentro de las distintas estrategias posibles, la de Bodenholm Capital en este caso es la de buscar oportunidades en acciones que cree sobrevaloradas por no corresponderse la imagen de su balance oficial con su realidad contable, poniéndose “corto” sobre las mismas, a la vez que difunde al mercado dicha información, a fin de obtener un importante beneficio con ello.

Vamos a explicar un poco mejor este tipo de estrategia. Lo que hacen los “Hedge funds” en este caso es estudiar con lupa los balances y las cuentas de resultados publicadas por las compañías, buscando indicios de que en su contabilidad puedan estar falseando la realidad. En el caso de ACS lo que Bodenholm Capital indica es que ACS mantiene “pasivos ocultos”, esto es, tiene deudas y obligaciones que no está reconociendo como tal en su balance oficial, con lo cual de reconocerse el valor neto contable sería inferior. Es decir, si esto es así, la sociedad estudiada estaría engañando al mercado, al dar en su contabilidad una imagen mejor de la realmente corresponde. Por ello Bodenholm Capital estima que el valor bajará en bolsa, cuándo el mercado descubra la realidad.

250px-Florentino_perez¿Y que es “ponerse corto”? Pues es alquilar acciones durante un plazo determinado, para venderlas. Imaginemos que alquilas 100 acciones valoradas hoy a 1 euro cada una, y el contrato termina dentro de un mes, por 0,1 euro cada una. En el momento de alquilarlas, pagaremos 10 euros (100×0.1) y a cambio tenemos su posesión durante un mes. Al día siguiente de alquilarlas las vendemos en bolsa, pues no las tenemos que devolver hasta pasado dicho mes; el precio de venta sería 100 euros (100×1). Durante dicho mes, el valor de las acciones baja a 0,5 euros. En el momento en el que termina el alquiler y las tenemos que devolver, las compramos en bolsa por 50 euros (100×0,5). Hemos ganado 40 euros (obtuvimos 100 euros al venderlas, las volvimos a comprar por solo 50 euros, y el contrato de alquiler nos costó 10 euros). La rentabilidad es del 400 %, puesto que con una inversión 10 euros hemos ganado 40 euros.

¿Y quién alquila acciones? Pues inversores de largo plazo, como por ejemplo un fondo de inversión con horizonte temporal cinco años, que va a tener en cartera “si o si” dichas acciones durante los cinco años, y gana 10 euros en un mes por alquilarlas.

No se nos puede escapar el riesgo de pérdidas del “Hedge fund”, solo hay que pensar que si en ese mes las acciones suben a 1,3 euros habrá perdido 40 euros (vende a 100, compra a 130, y paga 10 por alquiler). Es decir, unas pérdidas del 400 % sobre los 10 euros que invirtió.

De momento, ACS ha declarado que su contabilidad es totalmente real y ha anunciado acciones legales contra la información emitida por Bodenholm Capital.

En los últimos años hemos asistido a otros casos muy parecidos, quizá el más importante el de Gowex, dónde el fondo “Hedge” Gotham City destapó el engaño contable. En el caso de Gowex, gracias a este Hedge Fund se descubrió que los beneficios y el incremento de la facturación del grupo eran ficticios, estando realmente la compañía en pérdidas.

Vía | gurusblog

Más Información | Expansión   El País  El Economísta

Imágenes | wikipedia  wikipedia