¿Qué tipos de deuda privada existen para invertir?

Todas las compañías necesitan recursos financieros para financiar tanto sus activos como sus operaciones corrientes, y ello supone una oportunidad para los ahorradores, en la medida en que pueden obtener un beneficio al convertirse en inversores y prestar dichos recursos a las empresas.

Los tipos de recursos financieros a los que puede acudir la empresa para financiarse pueden clasificarse en función de las garantías que aporten dicha financiación. En líneas generales, cuanto mayor garanticen el pago al inversor, menor tipo de interés tendrán que ofrecer a cambio; por el contrario, tendrán que pagar un tipo de interés más alto en la medida en que ofrezcan una menor garantía a los recursos captados para financiarse.

El criterio de ordenación, de menor a mayor riesgo, reside en el orden en el que el acreedor ocuparía ante una situación concursal (quiebra de la empresa).

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  1. Deuda Bancaria.

La deuda de la empresa con las entidades bancarias tiende a ser la que más garantías requiere. La estricta regulación bancaria en sus políticas de riesgos hace que se restringa la concesión de crédito solo a las empresas con menor endeudamiento o riesgo, y requiriendo garantías como colateral.

  1. Deuda con garantía de primer rango. el Banco puede ejecutar como acreedor principal la garantía aportada, en caso de impago del principal o de los intereses.
    • Financiación de circulante.
      1. Cuenta de crédito, crédito revolving o préstamo para circulante: se amortiza con los cash flows del negocio.
      2. Factoring: se garantíza con las facturas a cobrar de los clientes, y el Banco anticipa un porcentaje de las mismas, normalmente hasta un 85 % de importe.
  • Confirming: Al emisor le sirve para realizar a sus proveedores pagos confirmados. Al receptor le sirve para anticipar el pago sin esperar al vencimiento, asumiendo el coste financiero que exija el banco que actúa confirmando dicho pago.
  • Financiación de activos fijos con garantía real mobiliaria o inmobiliaria:
    1. Hipoteca inmobiliaria: la garantía del préstamo es un bien inmueble.
    2. Préstamo respaldado con activos mobiliarios: se depositan activos monetarios o títulos valores en el Banco, en garantía del préstamo.
  1. Deuda con garantía de segundo rango. La diferencia reside en que se inscribe la garantía al acreedor bancario en segundo o posterior lugar, tras otras anotaciones en el registro inmobiliario o registro de bienes muebles existentes sobre el bien aportado como colateral o garantía.

 

  1. Bonos “High Yield”.

Se trata de empréstitos o bonos emitidos por las empresas para financiar sus inversiones, y que pagan un tipo de interés o cupón más alto que el que se pagaría en el mercado financiero por un préstamo bancario.

Este término de “High Yield” se refiere generalmente a la calificación otorgada a la empresa por parte de las agencias externas de calificación como Standard & Poor’s, Moody’s o Fitch. Estas agencias, al estudiar los estados financieros de las compañías otorgan a los bonos corporativos dos grandes tipos de calificación:

  • Investment Grade: Alta calificación crediticia. Estos bonos suelen comprarse por los Bancos.
  • High Yield: menor calificación crediticia, a la cual corresponde un mayor tipo de interés.

Estos bonos suelen pagar intereses a sus tenedores de manera semestral o trimetral, y amortizar el principal a vencimiento en un plazo de entre siete y diez años.

Se denominan “Bonos Senior” o “Deuda Senior” porque ocupan un mejor rango de prelación de créditos en caso de quiebra o concurso de acreedores, respecto del resto de deuda no garantizada, denominada generalmente “junior” o “mezzanie” y que estudiaremos a continuación.

Puede emitirse también en la modalidad “Subordinada”, en cuyo caso se denomina “Deuda Senior Subordinada” o “Bonos Senior Subordinados”. Esta modalidad implica que el pago periódico de intereses queda subordinado a un nivel determinado de beneficios.

 

  1. Deuda “Mezzanie”.

El término anglosajón “mezzanie” podemos traducirlo como “intermedio”, y se refiere a que este tipo de deuda se sitúa en un nivel intermedio entre las acciones ordinarias, que ocupan el último lugar en caso de concurso de acreedores, y la deuda “senior” que ocuparía un lugar mejor al de la deuda “mezzanie”. También por ello se suele denominar como deuda “junior”, por tener peor condición que la deuda “senior”.

Las empresas recurren a esta deuda cuando su calificación crediticia, endeudamiento o planes de negocio le impiden financiarse de forma más barata con deuda bancaria o bonos “senior”, e implica un mayor tipo de interés a pagar a los inversionistas, por el mayor riesgo que asumen en la operación. También suele tener plazos de amortización del principal más largos que los de la deuda “senior”, pudiendo llegar a ser incluso títulos de deuda perpetua o sin plazo de vencimiento.

En el caso de las participaciones denominadas “preferentes” no hay plazo de vencimiento, es decir, son deuda perpetua. Y el pago del cupón o intereses se supedita a la obtención del beneficio. Además ocupan el último lugar, solo por delante de las acciones ordinarias, en caso de concurso de acreedores, por detrás de otras emisiones de deuda junior. Sin embargo, pagan un mayor tipo de interés.

Para las instituciones financieras, este tipo de emisiones tienen la consideración de capital en sus balances, según la normativa contable, lo cual favorece su solvencia. En contrapartida, el accionista preferente debe ser consciente de que asume el riesgo de no cobrar intereses en caso de que el negocio no genere beneficios, así como de que puede perder el total de su inversión.

  1. Acciones ordinarias.

Finalmente, las acciones ordinarias constituyen una participación alícuota en el capital social de la empresa. Es decir, su tenedor se convierte en propietario de una parte de la sociedad, por lo que ocupa el último lugar en caso de quiebra de la misma. Sin embargo, en caso de que la compañía genere beneficios, el accionista tenderá a ser retribuido vía dividendos con un mayor importe al del tipo de interés del resto de acreedores.


* Vía|Rosenbaum, J. Pearl, J., (2009), Investment Banking, Hoboken, New Jersey, USA: John Wiley and Sons.
* Más información| CNMV Expansión El Economista
* Imagen| Pixabay

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Deuda Senior como opción de inversión

En una coyuntura como la que hemos vivido en los últimos años, con una fuerte recesión, bajos tipos de interés y alto riesgo en los mercados financieros, los inversores se preguntan si existe alguna opción de inversión en renta fija, a medio o largo plazo, que goce de suficiente seguridad a la par que les asegure una rentabilidad suficiente.

La respuesta a esta pregunta pasa por hablar de Deuda Senior.

Tipos de deuda. Concepto de deuda Senior.

Cuando las empresas buscan financiarse mediante la emisión de empréstitos o títulos de renta fija, se distinguen en función del orden de prelación de créditos en caso de situación concursal dos tipos de emisiones:

  • Deuda Junior: se trata de la deuda subordinada, es decir, de aquella que ocupará el último lugar en el orden de prelación, junto con las participaciones preferentes y las acciones ordinarias.
  • Deuda Senior: se trata de la deuda que se coloca en primer lugar y por delante de la deuda Junior en el orden de prelación de créditos.

La seguridad como fundamento de la inversión en deuda Senior.

Toda inversión implica diversos riesgos para el inversor, y uno de ellos es el de que la empresa en la que invertimos pueda dar en quiebra o situación concursal, es decir, una situación en la que los pasivos superan a los activos y la empresa no tiene viabilidad financiera. A grandes rasgos, en esta situación los deudores de la compañía solo podrán cobrar con los bienes y derechos, que por concepto serán inferiores a las deudas, y según el orden de prelación establecido en la legislación concursal. Y por tanto, ser tenedor de deuda senior permite al inversor ostentar una mayor garantía en su inversión.

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Tipos de Deuda Senior: Secured y Unsecured.

Además de colocarse por delante de la deuda Junior, la deuda senior puede emitirse respaldada con activos que la garantizan en exclusiva, también denominados colateral o activos colaterales. En este caso hablamos de la Deuda Senior Secured. Por ejemplo, las cédulas hipotecarias y las titulaciones hipotecarias que emiten los Bancos, y que son títulos de renta fija garantizados por créditos con garantía real (hipotecas sobre inmuebles) podemos considerarlos como Deuda Senior Secured.

A diferencia de las emisiones Secured o con colateral, la deuda Senior emitida sin un activo específico de respaldo se denomina Unsecured, para diferenciarla de las emisiones Secured.

Cómo invertir en Deuda Senior

Como empezábamos diciendo, por su mayor garantía la Deuda Senior, tanto Secured como Unsecured, puede resultar un excelente activo de renta fija de una cartera de inversión bien diversificada, pero ¿cómo puede el pequeño inversor llegar a comprar estos títulos en España?

En primer lugar, podría acudir directamente ante una emisión de deuda. Las grandes compañías y los Bancos suelen anunciar de manera activa y con publicidad estas emisiones.

En segundo lugar, puede acudir al mercado de renta fija y comprar títulos de emisiones en curso que coticen en aquél mercado. En España los mercados secundarios de renta fija privada se operan por BMEX y son

  • AIAF
  • MARF
  • SEND

En tercer lugar el pequeño inversor puede invertir de manera indirecta en deuda Senior corporativa a través de los Fondos de Inversión. Y es que los Fondos son un excelente vehículo para que los pequeños inversores puedan acceder a distintos activos financieros, y entre ellos se encuentran estos títulos de renta fija Senior.

Más información | Banco de España  Edufinet Economipedia

Imágenes | Pixabay