Las Cortes de León, cuna del Parlamentarismo

La UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) reconoció hace unos años a las Cortes de León del año 1.188 convocadas por el Rey Alfonso IX de León, como cuna del Parlamentarismo, al declarar los “Decreta” o “Carta Magna Leonesa” como Memoria del Mundo (patrimonio cultural documental).

Cortes Medievales

Cortes Medievales

Las Cortes eran las instituciones parlamentarias de los reinos cristianos ibéricos, reuniones donde el Rey convocaba a los principales estamentos, a saber, el Clero y la Nobleza para debatir y ser aconsejado por estos sobre las principales cuestiones que afectaban al reino.

Así el Rey integraba en sus decisiones a los principales representantes de la sociedad, especialmente en las decisiones económicas (imposición de tributos) y las decisiones jurídicas (establecimiento de las leyes civiles y penales, fueros, decisiones sobre la nobleza, o juicios), consiguiendo con todo ello un mejor gobierno y cohesión de su reino.

Pues si bien en el antiguo régimen el Rey era el soberano absoluto, no es menos cierto que la Iglesia y los nobles tenían importante poder, recursos económicos y patrimonio con los que el Rey necesitaba contar para mantener su reinado y financiar las guerras.

En la península ibérica estas reuniones de los reyes con sus súbditos tienen un claro antecedente directo en los Concilios de Toledo, dieciocho asambleas conocidas entre el año 397 y el año 702 celebradas por los Reyes Visigodos, dónde reunían a los arzobispos y a los generales territoriales. Y que junto con el Senatus constituían la forma habitual de gobierno de los monarcas visigodos.

Pero las Cortes de León de 1.188 del Rey Alfonso IX destacaron respecto de todas las anteriores al incorporar concilio toledun nuevo estamento a la reunión. Y es que junto a los dos estamentos que normalmente constituían las Cortes junto al Rey, esto es, el Clero y la Nobleza, en estas Cortes se convocó a un tercer estamento, los ciudadanos. Este tercer estamento estuvo formado por los llamados “Procuradores en Cortes”, siendo los Procuradores los representantes de las distintas ciudades y villas que componían el Reino, y que representaban a su ciudad en las Cortes.

El resultado de estas Cortes fue la llamada “Carta Magna Leonesa”, un cuerpo jurídico que reconocía y garantizaba distintos derechos a los ciudadanos, como la inviolabilidad de sus personas y domicilios, así como la protección de su status ante el Rey, la nobleza y el clero. Además, se estableció la obligación para el Rey de convocar Cortes para declarar la Guerra y la Paz.

alfonsoixLa razón parece encontrarse en la necesidad del Rey de financiar la continuidad de la Reconquista, y de superponer su poder a los Reinos de Portugal y Castilla. Y es que los Procuradores o representantes de las villas eran ciudadanos pertenecientes a una floreciente burguesía que había conseguido en cada una de sus ciudades un importante poder económico y comercial que el Rey necesitaba para ayudar a financiar su reino, por lo cual decidió reconocerles derechos a cambio, dotarles de un status jurídico y contar con ellos en las Cortes.

A partir de estas Cortes de León, la institución del tercer estamento, el del pueblo llano, se extendió por el resto de Reinos, tanto de la península ibérica (Castilla, Aragón, Portugal), como de Europa, dónde se empezó a c
ontar con el llamado “tercer Estado” en el Parlamento del reino Inglés o en los Estados Generales del reino de Francia, desde donde saltaron al resto del mundo occidental.

Por ello podemos afirmar, junto con la UNESCO, que la cuna del parlamentarismo moderno fueron las Cortes de León de 1.188 celebradas en la Basílica de San Isidoro de esta ciudad.

Más Información | Iuspedia. Historia del Derecho. Las Cortes.  El Mundo  Constitución.org

Imágenes | Wikimedia

Anuncios

Diferencia entre Ley y Mandato

Decía ese gran jurista y economista que fue Hayek en su ensayo “Derecho y Ley” de abril de 1966 <<Ni la Atenas clásica, la Roma Republicana, la postrera Edad Media, los Países Bajos del siglo XVII o la Inglaterra del XVIII, conocieron una legislación que, según el sentido moderno, pudiese arbitrariamente transformar el derecho de determinar las relaciones de los hombres entre sí o con el gobierno. Sus corporaciones legislativas regían la conducción de los negocios del Estado y la administración de los medios confiados al gobierno. Pero el derecho que limitaba la libre esfera del individuo y fijaba las condiciones bajo las cuales él podía ser obligado a algo, emanaba, no de la caprichosa decisión de algunos hombres o de una mayoría, sino de una sala de juristas que, como jueces o juristas, creían no crear el derecho sino encontrarlo>>.

derecho1

Es decir, mientras que lo que hoy llamaríamos Derecho Público eran poco más que normas de carácter instrumental destinadas a organizar la administración del Estado, que desde luego no podían invadir la esfera privada del ciudadano, el verdadero Derecho, que hoy equivaldría al Derecho Civil de manera generalista (civil, mercantil y laboral) no se “inventaba” en el parlamento, sino que se buscaba en la forma más justa en que los hombres vivían, comerciaban y se relacionaban entre sí, fundamentado siempre en la libertad del individuo a disponer de sí mismo y de su patrimonio.

En la época moderna, el Estado ha invadido la libertad individual, confundiendo Derecho público y privado, y superponiendo al Estado frente al individuo.

La invasión del Estado se ha realizado a nivel jurídico igualando dos figuras que son muy distintas entre sí: La Ley y el Mandato. Mientras la Ley debe ser una norma de carácter general y abstracto, constante e invariable en el tiempo, que tradicionalmente regía el Derecho como tal, el Mandato supone una norma de carácter individual y concreto, destinada a regular un hecho determinado.

El Mandato era el tipo de norma que utilizaba la organización pública, mientras la Ley era el verdadero derecho, derivado de las relaciones entre los ciudadanos. Sin embargo, la apropiación del Estado de la vida de los ciudadanos se ha realizado vía Mandato, llamando Ley a muchas normas que no son más que meros Mandatos.

derecho2

La gran diferencia: mientras una Ley ordena la prohibición de hacer algo (no robar, no matar) un Mandato ordena el deber hacer algo (pagar un impuesto, seguir una determinada conducta).

Todo el Derecho Administrativo y el Derecho Fiscal, que han sido los instrumentos jurídicos del Estado para apoderarse de la vida civil, constituyen un mero conjunto de Mandatos, aunque sus normas tengan el nombre de Leyes.

Veamos las ocho diferencias entre ley y mandato:

LEY MANDATO
Norma abstracta, genérica, aplicable a todos por igual (no matar. Cualquiera que mate, está incumpliendo la ley, en cualquier situación y momento). Norma específica, de contenido concreto, que ordena hacer algo determinado en una circunstancia particular (si vendes un terreno, pagas un impuesto sobre la plusvalía).
La ley deja libertad para que cada uno actúe como quiera, dentro del marco legal. El mandato obliga a actuar de una manera concreta, por lo que restringe la libertad.
La Ley permite que cada individuo persiga sus propios fines. El mandato impone los fines del legislador a los ciudadanos, por lo que restringe la libertad.
Bajo las leyes lo hombres pueden cooperar entre sí en la búsqueda de sus fines individuales. Bajo los mandatos, los hombres deben llegar al poder para poder lograr sus propios fines individuales creando un mandato al efecto.
La ley tiene un origen evolutivo y consuetudinario, desde las mejores prácticas y usos. El mandato se decreta por un grupo de personas determinado.
La justicia es ciega: es justo todo comportamiento dentro de la ley. Justicia social: es justo lo que determine el legislador como justo en cada momento.
Sistema social: Liberalismo Sistema social: Estatismo
Todos somos iguales ante la ley. La igualdad viene determinada por cada mandato en cada momento.

Vía | Lecciones de Economía Jesús Huerta de Soto

Más Información | Hayek y el Derecho   Clases de Economía Jesús Huerta de Soto

Imágenes | Pixabay     Wikimedia