Las pruebas de la filiación

La filiación se define como la situación jurídica que la ley asigna a determinadas personas, derivada de la relación natural de procreación. Y de ella se derivan efectos tan importantes como la patria potestad, el deber de cuidado y alimentos, la transmisión de los apellidos, la sucesión entre padres e hijos, la nacionalidad y la vecindad.

La filiación se determina por la ley, en la medida en la que es la ley la que establece una serie de reglas para atribuir al hecho biológico de la generación la figura jurídica de la filiación.

  • Así, para la filiación matrimonial, sobre una serie de presunciones, vigentes desde el Derecho Romano, la madre es la que da a luz al hijo, y el padre será el marido de ésta, en el caso de la filiación matrimonial. También se presume esta paternidad, salvo prueba en contrario, en los 300 días posteriores al divorcio, y en los 180 días iniciales del matrimonio.
  • En el caso de la filiación no matrimonial, ésta se determina bien por el propio reconocimiento del padre, o bien por un proceso administrativo o judicial que concluye con su determinación.

Por tanto, el estado civil de la filiación se adquiere por el hecho biológico de la generación, a través de la determinación legal, según se ha expuesto.

Y en este contexto cabe preguntarse ¿cuáles son los medios de prueba de la filiación?.

A la luz de lo dispuesto en el Código Civil, en la legislación del Registro Civil, y de acuerdo con la mayor parte de la doctrina y jurisprudencia, los medios probatorios sobre la filiación reconocidos en nuestro ordenamiento jurídico son los siguientes:

  1. La inscripción en el Registro Civil.

La inscripción es el verdadero título de legitimación y verdadero medio de prueba del estado civil de filiación.

Por ello, la inscripción de nacimiento, completada, en su caso con la del matrimonio de los padres, constituye el medio de prueba ordinario, privilegiado y exclusivo de la filiación.

Para impugnar en juicio el estado de filiación que prueba el Registro, es necesario instar la cancelación o rectificación del correspondiente asiento registral.

  1. El documento o sentencia que la determina legalmente

En el caso de la filiación matrimonial, a falta de la inscripción del nacimiento junto con la del matrimonio de los padres, la filiación podrá quedar determinada por sentencia judicial.

En el caso de la filiación no matrimonial, la filiación quedará determinada legalmente por la sentencia, resolución o documento a que se refiere el artículo 120 CC.

  1. La presunción de paternidad del marido

Las presunciones de paternidad son presunciones “iuris tantum” y por tanto cabe prueba en contrario. Por tanto, y como se explicó más arriba, son un modo establecido por la Ley para la determinación de la filiación, que habrá de ser probada por los demás medios.

  1. La posesión de estado

Finalmente, la posesión de estado es un medio de prueba subsidiario respecto de los anteriores. Y aunque no está definido de manera expresa por el Código Civil, éste lo recoge cono legado de la tradición y la costumbre jurídica.

Según la jurisprudencia, la posesión de estado de hijo es aquella relación del hijo con el padre o con la madre en concepto de tal hijo, manifestada por actos reiterados en dicho sentido y de forma ininterrumpida, continuada y pública.

La posesión de estado debe contener los siguientes tres ámbitos: nomen, tractactus y fama.

  • Nomen: el hijo usa habitualmente el apellido del supuesto padre o de la supuesta madre.
  • Tractactus: existe un comportamiento material y afectivo propio de la relación de la filiación hacía el hijo por parte de los supuestos padre o madre.
  • Fama: en la opinión pública del ámbito de la familia se constata que es considerado como tal hijo.

Se trata por tanto de un conjunto de circunstancias de hecho que en conjunto demuestran las relaciones de filiación o parentesco que se pretende, y a las que por ende el derecho le otorga valor de filiación.


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La determinación de la filiación

La filiación, institución jurídica clave en el derecho de familia, se define como la situación jurídica que la ley asigna a determinadas personas, derivada de la relación natural de procreación. Biológicamente todos tenemos un padre y una madre, y de este hecho biológico de la procreación el derecho hace nacer la filiación. Aunque la filiación puede derivar también de una especial ficción legal, esto es, la adopción.

De la filiación se derivan efectos tan importantes como la patria potestad, el deber de cuidado y alimentos, la transmisión de los apellidos, la sucesión entre padres e hijos, la nacionalidad y la vecindad.

Pero cabe preguntarse ¿cómo se determina la filiación? El hecho biológico de la generación produce la determinación de la filiación, pero este hecho biológico no puede concretarse por sí mismo, por lo que el Derecho requiere unos presupuestos de hecho a los que otorga unos efectos de filiación.

Concretamente la determinación legal de la filiación distingue entre filiación matrimonial o no matrimonial. Y es que desde la antigüedad se ha distinguido la filiación legítima (matrimonial) de la ilegítima (extramatrimonial) si bien actualmente se reconoce una igualdad de derechos a ambos tipos de filiación.

Filiación Matrimonial.

La filiación matrimonial materna y paterna quedará determinada legalmente por la inscripción del nacimiento junto con la del matrimonio de los padres o bien por sentencia firme que así lo establezca.

hijos padresRecogiendo la tradición vigente desde el Derecho Romano, nuestro Código Civil establece un sistema de presunciones para la determinación de la filiación matrimonial, sobre la base de los principios mater certa semper est pero pater is quem nuptiae demostrant. Es decir, la madre siempre es cierta, y el padre se presume que es el marido de la madre.

De esta manera, son hijos matrimoniales:

  1. Los nacidos durante el matrimonio.
  2. Los nacidos 300 días después de la separación legal o de hecho de los cónyuges.
  3. En el caso de los nacidos en los primeros 180 días del matrimonio, el marido podrá destruir la presunción mediante declaración auténtica en contrario formalizada dentro de los seis meses siguientes al conocimiento del parto.
  4. Los nacidos antes de la celebración del matrimonio, cuando se den las circunstancias expuestas en la ley para la filiación no matrimonial y posteriormente se celebre el matrimonio.

Filiación No Matrimonial.

Es la que tiene lugar cuando el padre y la madre no están casados entre sí al tiempo del nacimiento del hijo (sin perjuicio de que luego puedan casarse).

La filiación no matrimonial quedará determinada legalmente:

  1. Por el reconocimiento del padre ante el encargado del Registro Civil, en testamento o en otro documento público.
  2. Por resolución recaída en expediente de paternidad tramitado con arreglo a la legislación del Registro Civil.
  3. Por sentencia firme.
  4. Respecto de la madre, cuando se haga constar la filiación materna en la inscripción de nacimiento practicada dentro de plazo, de acuerdo con lo dispuesto en la Ley de Registro Civil.

La filiación no matrimonial requiere por tanto, como podemos apreciar, de un acto de utilización de los medios legales para su reconocimiento por parte de los progenitores.

Determinación de la filiación en los casos de utilización de técnicas de reproducción asistida.

Si bien a lo largo de la Historia, en el Derecho se ha distinguido entre filiación matrimonial y no matrimonial partiendo del principio biológico de que un hijo requiere la unión carnal entre un hombre y una mujer, la ciencia moderna permite el nacimiento de un hijo mediante técnicas que hacen innecesaria dicha unión carnal entre una pareja.

Para regular la filiación en estos casos, la Ley de Técnicas de Reproducción Asistida de 26 de mayo de 2006 establece que la filiación de los nacidos con las técnicas de reproducción asistida se regulará por las leyes civiles, con las siguientes salvedades:

 

  1. Ni la mujer progenitora ni el marido, cuando hayan prestado su consentimiento formal, previo y expreso a determinada fecundación con contribución de donante o donantes, podrán impugnar la filiación matrimonial del hijo nacido como consecuencia de tal fecundación.
  2. No podrá determinarse legalmente la filiación ni reconocerse efecto o relación jurídica alguna entre el hijo nacido por la aplicación de las técnicas reguladas en esta Ley y el marido fallecido cuando el material reproductor de éste no se halle en el útero de la mujer en la fecha de la muerte del varón. No obstante, el marido podrá prestar su consentimiento en escritura pública, en testamento o documento de instrucciones previas, para que su material reproductor pueda ser utilizado en los 12 meses siguientes a su fallecimiento para fecundar a su mujer. Tal generación producirá los efectos legales que se derivan de la filiación matrimonial. El consentimiento para la aplicación de las técnicas en dichas circunstancias podrá ser revocado en cualquier momento anterior a la realización de aquéllas. El varón no unido por vínculo matrimonial podrá hacer uso también de esta
  3. Será nulo de pleno derecho el contrato por el que se convenga la gestación, con o sin precio, a cargo de una mujer que renuncia a la filiación materna a favor del contratante o de un tercero.
    1. La filiación de los hijos nacidos por gestación de sustitución será determinada por el parto.
    2. Queda a salvo la posible acción de reclamación de la paternidad respecto del padre biológico, conforme a las reglas generales.

En el caso de la generación con técnicas de reproducción asistida, la inscripción en el Registro Civil nunca reflejará datos de los que se pueda inferir el carácter de la generación.


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La filiación: concepto y efectos

La institución de la familia es el centro de nuestra estructura social, y dentro de una familia el estatus jurídico y las relaciones entre padre e hijos se rigen por la figura jurídica de la filiación.

Podemos definir la filiación, siguiendo a Puig Peña, como la situación jurídica que la ley asigna a determinadas personas, derivada de la relación natural de procreación. Biológicamente todos tenemos un padre y una madre, y de este hecho biológico de la procreación el derecho hace nacer la filiación. Aunque la filiación puede derivar también de una especial ficción legal, esto es, la adopción.

Evolución.

En la Historia del derecho español, la relación biológica derivada del hecho de la procreación no siempre daba lugar a un estatus jurídico de filiación. Sino que sólo era aplicable a los hijos legítimos, esto es, los habidos dentro del matrimonio. Los ilegítimos por el contrario tenían un estatus jurídico de segundo orden.

Desde la Edad Media, la Ley de las Siete Partidas y las Leyes de Toro reconocían únicamente el estatus jurídico de filiación a los hijos legítimos, los concebidos dentro del matrimonio. Dentro de la filiación ilegítima, esto es, concebidos fuera del matrimonio se distinguían dos tipos: la natural, denominada hijos de barraganas, los nacidos de padres que al tiempo de la concepción podían casarse justamente con la madre; y en segundo lugar la espúrea, los hijos adulterinos, incestuosos, sacrílegos y mánceres.

Regulación actual.

Nuestro Código Civil de 1889 siguió esta tradición jurídica, hasta la llegada de la Constitución Española de 1979, bajo la cual se reguló una profunda reforma del Código (Ley de 13 mayo de 1981).

Tras la reforma se suprimen las discriminaciones, y a pesar de que se sigue distinguiendo entre hijos matrimoniales y extramatrimoniales, se establece sin embargo una equiparación total de los derechos, y se les da los mismos efectos (con fundamento en los arts 14 y 39 de la C.E.). Conforme a lo dispuesto en el artículo 108 C.C. en su actual redacción, la filiación puede tener lugar:

 

 

 

  • por naturaleza, pudiendo ser en este caso:
    • Matrimonial, cuando el padre y la madre están casados entre sí.
    • No matrimonial en caso contrario
  • por adopción.

Efectos.

Según lo dispuesto en el art. 112 C.C. la filiación produce sus efectos desde que tiene lugar. Su determinación legal tiene efectos retroactivos siempre que la retroactividad sea compatible con la naturaleza de aquéllos y la ley no dispusiere lo contrario.

En todo caso, conservarán su validez los actos otorgados, en nombre del hijo menor o incapaz, por su representante legal, antes de que la filiación hubiere sido determinada.

Los efectos concretos que se derivan según el Código Civil de la filiación son:

  1. Patria potestad
  2. Deber de cuidar y alimentar a los hijos.
  3. Transmisión de los apellidos.
  4. Sucesión del progenitor y del hijo.
  5. Nacionalidad y Vecindad.

 

  1. Patria potestad.

Los hijos no emancipados están bajo la potestad de sus progenitores. Así por tanto, como primer efecto la filiación atribuye a los padres el conjunto de derechos y obligaciones en que consiste la patria potestad.

El principal aspecto jurídico de la  patria potestad consiste en ostentar su representación y administrar sus bienes.

  1. Deber de cuidar y alimentar a los hijos

El padre y la madre, aunque no ostenten la patria potestad, están obligados a velar por los hijos menores y a prestarles alimentos.

Por extensión se incluirían en este punto obligaciones relativas al cuidado y educación de los hijos.

  1. Transmisión de los apellidos

La filiación determina los apellidos con arreglo a lo dispuesto en la ley. En general, los padres pueden decidir de mutuo acuerdo el orden de los apellidos, y a falta de acuerdo se estará a lo dispuesto en la ley. Pero el orden definido para el hijo mayor regirá para los

Si bien el hijo, al alcanzar la mayor edad, podrá solicitar que se altere el orden de los apellidos.

  1. Sucesión del progenitor y del hijo.

Los hijos tienen los derechos legitimarios y son los primeros llamados a suceder a los padres en el caso de morir intestado

Por su parte, los padres tienen igualmente derechos legitimarios respecto de los hijos, con la reserva semitroncal y el derecho de reversión. Y a falta de hijos o descendientes son llamados a la sucesión intestada.

  1. Nacionalidad y vecindad

Son españoles de origen los nacidos de padre o madre con nacionalidad española. Además para la concesión de la nacionalidad española, bastará el tiempo de residencia de un año para el nacido fuera de España de padre, madre, abuelo o abuela que originariamente hubieran sido españoles.

Tienen vecindad civil en territorio de derecho común o en uno de los de derecho especial o foral, los nacidos de padres que tengan tal vecindad.

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Insights del CAPEX y del OPEX

Todas las empresas necesitan activos para generar beneficio. Por ejemplo una bodega necesita depósitos donde el mosto pueda fermentar para transformarse en vino, y una empresa que se dedique a transportar vino a granel entre distintos países necesita camiones con cisternas adecuadas a tal fin.

Al realizar el análisis financiero de una empresa se hace necesario por tanto valorar adecuadamente:

  • Los activos productivos de la sociedad.
  • Y los costes de adquisición, renovación y mantenimiento de los mismos.

Pues del valor de estos activos y de sus costes asociados dependerá la capacidad en el futuro de generar flujos de caja libres (free cash flows). En nuestro anterior ejemplo, la capacidad de generar ingresos futuros de la bodega dependerá del estado de sus depósitos y resto de activos, y por su parte la capacidad de generación de ingresos de la empresa transportista dependerá del estado de sus camiones cisternas.

Pero como todo movimiento financiero, los activos productivos tienen un doble tratamiento:

  • En el balance, como imagen de la estructura patrimonial de la sociedad:
    • tendremos en el activo los bienes productivos (inmuebles, vehículos, maquinaria, etc…) por su valor contable de adquisición.
    • Y tendremos igualmente en el activo pero con signo negativo las correspondientes amortizaciones de dichos bienes.
  • En la cuenta de resultados, como imagen del resultado económico anual:
    • Tendremos los gastos de capital, derivados de la adquisición, mejora y mantenimiento de los activos. Estos gastos se denominan CAPEX (Capital Expenditures).
    • Y tendremos los gastos operativos, derivados del coste de mantenimiento de los activos. Estos gastos se denominas OPEX (Operating Expense)

Y es así como llegamos a estos dos conceptos, muy importantes en el análisis financiero: el CAPEX y el OPEX.

Y digo que son muy importantes porque estudiando el importe que las empresas destinan como media anual a cada uno de estos conceptos (con un histórico de al menos entre 3 y 5 años) y en concreto su porcentaje sobre el total de gastos de la compañía, podemos extraer los siguientes insights:

  • Un porcentaje de CAPEX sobre gastos totales muy elevado implica que el modelo de negocio de la compañía es capital intensivo. Es decir, que requiere mucho capital en su actividad ordinaria. Por lo tanto, si vamos a comprar la compañía o bien tomar una parte relevante de su accionariado, tendremos que tener en cuenta que requeriremos de musculo financiero para hacer frente al negocio.
    • Esto es habitual en industrias como la energética, donde cada año es necesario realizar grandes inversiones como explorar pozos de petróleo o mantener centrales eléctricas. También es habitual en empresas que están en sus primeros años de actividad, puesto que estarán invirtiendo en activos.
    • Sin embargo, fuera de estas casuísticas no sería habitual que de forma recurrente exista un alto CAPEX, y por tanto esto sería una alarma a revisar.
  • Un porcentaje de OPEX sobre gastos totales muy elevado implica que el modelo de negocio de la compañía requiere de una estructura de gatos corrientes elevada. Por lo tanto, si vamos a comprar la compañía o bien tomar una parte relevante de su accionariado, tendremos que tener en cuenta que requeriremos de tesorería suficiente y recurrente para hacer frente al negocio.
    • Esto es habitual en industrias dedicadas a explotar bienes inmuebles (v.gr. alquiler de oficinas y locales comerciales), o activos singulares (v.gr. autopistas, estaciones de esquí). También puede ser habitual en empresas consolidadas, donde los activos productivos están en fase de maduración, y no es la inversión sino el mantenimiento de dichos activos el principal coste anual.
    • Sin embargo, no sería ordinario en otros modelos de negocio, donde no tengamos grandes activos a mantener, y donde constituirían por tanto una alarma a revisar.

Finalmente cabe indicar que las empresas pueden optar por motivos fiscales o por motivos financieros por adquirir sus bienes productivos a través de leasing o análogas. Esto haría por tanto que, a pesar de estar la compañía invirtiendo en activos, no veamos un alto porcentaje de CAPEX sino que veamos en nuestro análisis un alto porcentaje de OPEX.

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EUPHEMIA, el algoritmo europeo del precio de la luz

No existe a día de hoy un sistema eficiente de almacenamiento de electricidad a gran escala, por lo que la energía eléctrica se debe producir en el momento en el que se consume. Por ello, el precio en cada país para la electricidad se fija en un mercado diario, en el cuál cada día los generadores ofrecen la energía que van a poder producir en las 24 horas del día siguiente. Los comercializadores eléctricos y grandes consumidores que actúan en dicho mercado mayorista pujan por esta energía, estableciéndose como resultado de la subasta el precio para cada hora del día siguiente.

El auge de las interconexiones eléctricas entre los distintos países europeos ha permitido en los últimos años dotar de competitividad estos mercados diarios nacionales, con el consiguiente beneficio para el cliente final, que puede acceder a un precio más ajustado en su factura de la luz. Pues los excedentes de generación de un país pueden trasladarse a otro país con el que existe interconexión, consiguiendo esta nueva mayor capacidad de oferta en el segundo país hacer bajar el precio de su mercado diario.

Y en el marco de este aumento de capacidad de interconexión de energía eléctrica en nuestro continente se ha desarrollado el Mercado Interior de la Electricidad en Europa (MIE), que busca integrar el conjunto de los mercados existentes a día de hoy en la Unión Europea en un solo mercado.

Esta integración de mercados diarios se ha conseguido finalmente en buena media a través de un algoritmo matemático complejo desarrollado en un programa informático, denominado Euphermia, que permite fijar un precio único diario para la luz en todos los países europeos. 

Este sistema informatizado agrupa los mercados eléctricos de 23 países europeos, y calcula los precios de la electricidad para cada uno de ellos de manera común y sincronizada. Euphemia reúne datos de todos los mercados diarios europeos de electricidad y casa la oferta con la demanda. Ello por supuesto teniendo en cuenta los intercambios de electricidad que gracias a las interconexiones se pueden dar en cada país a cada hora.

En la península ibérica la compañía OMIE es la que se encarga en España y Portugal de casar oferta con demanda (mercado conocido como Pool), y utiliza Euphemia para marcar los precios de electricidad del mercado diario para ambos países.

Euphemia calcula a través de sus algoritmos la forma de maximizar los beneficios para los compradores de electricidad y los vendedores. Gestiona cada día el total del volumen de ofertas de compra y venta de Austria, Bélgica, República Checa, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Italia, Latvia, Lituania, Luxemburgo, Holanda, Noruega, Polonia, Portugal, España´, Rumanía, Eslovaquia, Eslovenia, Suiza y Reino Unido. El valor medio del total de ofertas gestionadas es de 200 millones de euros cada día, y funciona los 365 días del año.

Utiliza un tiempo inferior a 10 minutos para tratar las órdenes, en línea con la operación de mercado diario de cada país y a través de una red de servidores con gran capacidad de procesamiento situados en cinco países distintos. Este sistema ha sido desarrollado y es mantenido por la compañía tecnológica N-SIDE.

Finalmente cabe indicar que, dado que el mercado diario se fija el precio para cada hora del día siguiente, y los volúmenes negociados son por tanto una previsión de consumo, existe un mercado intradiario en cada país (gestionado en España por Red Eléctrica) que ajusta oferta y demanda en tiempo real, estableciendo un precio para los desajustes entre oferta y demanda. Este mercado de ajustes y restricciones técnicas hace variar levemente el precio final de la energía en cada país.

* Más información| REE  OMIE  N-SIDE
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El PPA como contrato de energía y como contrato financiero

La energía eléctrica es uno de los grandes pilares de nuestra sociedad, no sería posible el mundo tal y como lo conocemos ahora mismo sin electricidad. Todo lo que nos rodea, todas las empresas en todos los sectores, todo nuestro tiempo de ocio, necesitan de aparatos y elementos que se alimentan con corriente eléctrica.

El contrato de suministro eléctrico.

Para tener suministro eléctrico, las empresas y hogares realizan un contrato de suministro con una comercializadora eléctrica. Para atender estos contratos, las comercializadoras compran cada día en el mercado mayorista la electricidad a los generadores. Esta energía llega al consumidor final a través de las redes de transporte y distribución, se contabiliza en los contadores de cada instalación, y los consumos contabilizados se envían por el distribuidor al comercializador, que agregará mensualmente dichos consumos para su facturación al consumidor final (empresas y hogares).

Como vemos por tanto, el contrato de suministro entre la compañía comercializadora y el cliente final es el que da acceso a la industria de suministro eléctrico. La relación entre el generador de la electricidad y el consumidor es indirecta.

El contrato de PPA como alternativa al contrato tradicional.

Pero en este marco general se está abriendo camino en los últimos años una nueva forma de contratación, que podemos denominar contratación directa, donde un generador realiza un contrato directamente con un consumidor. Esta modalidad contractual se conoce como PPA, siglas en inglés de Power Purchase Agreement.

El PPA es como decimos un contrato entre un consumidor y un generador de electricidad, donde el primero se compromete a consumir la energía generada por el segundo durante el plazo de duración del contrato, a cambio de pagar un precio fijo y determinado en el contrato para dicha energía.

A través de un PPA los firmantes obtienen diversas ventajas:

  • El productor de energía asegura un flujo constante de caja, dado que tiene cerrada de antemano la venta de toda la energía producida a un precio determinado.
  • El consumidor se asegura un precio fijo para sus consumos de electricidad.

El largo plazo como esencia del PPA.

El plazo es un elemento determinante del PPA. Todo productor puede obtener un precio de mercado en el corto plazo, si bien dicho precio estará sujeto a la volatilidad del mercado. Lo mismo le pasa al consumidor, el precio que pague por sus consumos estará marcado por dicha volatilidad. Por lo tanto, el objetivo principal del PPA es pactar un precio a largo plazo, que cubra a ambas partes de los riesgos alcistas o bajistas del precio de mercado.

Por ello, los PPA suelen tener un plazo de duración largo, en principio equivalente a la vida útil de la planta de generación. Aunque también pueden pactarse a plazos de 20, 15 o 10 años, por ejemplo.

Con un PPA que asegure flujos de caja constantes al generador, e impliquen una rentabilidad positiva además de asegurar la amortización de la inversión, los promotores de una planta de generación pueden tener un mejor acceso a la financiación para su construcción.

El PPA como garantía de financiación. 

Es decir, cuando una empresa que desea instalar por ejemplo una planta de generación termosolar se dirige al Banco para pedir financiación, y presenta un PPA que asegura la venta de la energía producida durante la vida útil, o al menos durante un plazo de tiempo suficiente para amortizar el préstamo, obtendrá esta financiación para su proyecto con mucha más seguridad y a un tipo de interés mucho más reducido que si sus ingresos dependen de la volatilidad del mercado.

Por su parte como dijimos el consumidor, que suele ser otra empresa con un consumo intensivo de electricidad, asegura sus costes energéticos a largo plazo. Y fija un presupuesto para su energía, con el cuál poder mantener los costes estructurados de cara a determinar sus márgenes a largo plazo.

Este aspecto financiero resulta crucial y es el que ha potenciado los contratos PPA en el sector energético.

Funcionamiento del PPA: liquidación por diferencias.

En función del modo de entrega de la energía este contrato puede ser:

  • PPA Directo: El consumidor tiene una red directa de conexión al generador, a través de la cual recibe la energía en su instalación.
  • PPA Indirecto: el consumidor tiene su instalación conectada a la red general de transporte y distribución de electricidad, por lo que no recibe de forma directa la energía del generador. Éste último a su vez vierte la energía a la red general.

El PPA Directo requiere físicamente que la planta de generación esté a una distancia corta del consumidor, o bien desarrollar toda una infraestructura de trasporte de la energía desde el punto de generación hasta el consumo, lo cual no suele ser optimo desde un punto de vista económico y técnico.

Por lo tanto, el PPA Indirecto es el más habitual, y más aún en países donde la red de transporte y distribución de energía eléctrica está muy desarrollada.

En este caso, el vendedor vende su energía en el mercado, y el comprador realiza un contrato de suministro con una comercializadora ordinaria, pero al margen de sus respecitovs contratos cierran el PPA, y en base a dicho contrato  se produce entre ellos una liquidación por diferencias:

  • Si el consumidor en un mes determinado ha tenido un coste superior por el término de energía de su factura respecto del precio que pactó con el generador, este último deberá abonar la diferencia. Por ejemplo, si el precio del PPA es de 40 €/MWh y el coste del consumidor ha sido de 50 €/MWh, existirá un abono del generador al consumidor de 10 €/MWh. El generador por su parte habrá obtenido un ingreso en la venta a mercado de 50 €/MWh, por lo que ganará los 40 €/MWh netos, y el coste del consumidor, que recibe los 10 €/MWh, será los 40 €/MWh pactados en el PPA al haber recibido el abono de la diferencia.
  • Si el consumidor en un mes determinado ha tenido un coste inferior por el término de energía de su factura respecto del precio que pactó con el generador, deberá abonar la diferencia al generador. Por ejemplo, si el precio del PPA es de 40 €/MWh y el coste del consumidor ha sido de 30 €/MWh, existirá un abono del consumidor al generador de 10 €/MWh. El coste por tanto del cliente será de 40 €/MWh por la suma de lo que ha pagado en factura más lo que debe abonar al generador. Mientras que el generador habrá ganado al verter su energía a la red 30 €/MWh por el precio de mercado más los 10 €/MWh que le abona el consumidor en base al PPA.

Como podemos ver, el PPA tendría un funcionamiento de cobertura para ambas partes y asegura los flujos de cobros y pagos (ingresos y costes) del negocio de cada uno de los contratantes.

* Más información| El Períodico de la Energía DLA Piper World Bank
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El derecho real de superficie

A veces un proyecto empresarial que requiera construir un inmueble no resultará viable por el coste del suelo necesario, o incluso por no existir suelo disponible a la venta en la zona en la que sería viable el proyecto.

En estos casos, el derecho real de superficie se configura como una solución que permite al empresario construir un inmueble sobre suelo ajeno, adquiriendo la propiedad de dicho inmueble para su explotación. Pero manteniendo el dueño del terreno la propiedad del suelo, y con el derecho a percibir una renta por la cesión del derecho de superficie.

El prestigioso civilista Roca Sastre define este derecho de superficie como el derecho real a mantener, temporal o indefinidamente, en un inmueble ajeno, una edificación o plantación en propiedad separada.

Este derecho real tiene su origen en el Derecho Romano, donde originariamente se calificaba como un arrendamiento “sui generis” a largo plazo, ya que el arrendamiento es un contrato de esencial carácter temporal (corto o medio plazo), pero que fue evolucionando hasta convertirse en un verdadero derecho real.

Nuestro Código Civil no contiene una regulación expresa del derecho de superficie, solo se limita a mencionarlo en el artículo 1611 CC. Por otro lado, la naturaleza de la superficie difiere de la de los foros, y no es un gravamen de duración indefinida, por lo que la doctrina moderna no cree aplicable el artículo 1655 CC para su regulación.

Sin embargo, cuando el suelo sobre el que se constituye el derecho de superficie es de naturaleza urbana, sí que encontramos una regulación legal en el artículo 35.1 de la Ley del Suelo 8/2007.

La definición que encontramos en esta Ley es la de que se trata de un derecho real que atribuye al superficiario la facultad de realizar construcciones o edificaciones en la rasante y en el vuelo y el subsuelo de una finca ajena, manteniendo la propiedad temporal de las construcciones o edificaciones realizadas.

Los elementos personales de este derecho de superficie sobre suelo urbano son los siguientes:

  • Dueño del suelo o concedente: sólo puede ser constituido por el propietario del suelo, sea público o privado.
    • No pueden constituirlo por tanto ni el usufructuario ni el enfiteuta.
    • Se exige capacidad y poder de disposición.
    • Cabe constituir el derecho de superficie a favor de sí mismo, siempre que se constituya bajo la condición suspensiva de transmitir una de las dos propiedades (suelo o edificio) a un tercero (doctrina de la DGRN de 21/10/80).
  • Superficiario: es el que adquiere el derecho a edificar (si es sobre solar) y la propiedad superficiaria sobre la edificación.

Por su parte, los elementos reales de este derecho son los siguientes:

  • El suelo: el derecho de superficie recae sobre un inmueble con la consideración de suelo urbano; para construir en él o bajo rasante, o directamente sobre el edificio ya construido
  • La edificación: se trata del inmueble construido sobre el suelo, dando lugar a una dualidad de propiedades separadas, esto es, la del suelo y la del edificio. Puede ser también una plantación o bien una propiedad en régimen horizontal.

Finalmente los elementos formales del derecho de superficie sobre suelo urbano son:

  • La escritura pública, título material constitutivo del derecho de superficie. Se trata de un requisito de forma imprescindible para la válida constitución del derecho, no se admite su constitución en documento privado.
  • La inscripción registral: se trata de un requisito de eficacia así como de oponibilidad a terceros. Y conforme al artículo 36.2 LS parece la inscripción constitutiva de la existencia del derecho.

Por último, este derecho se constituye a largo plazo, pero nunca indefinido sino con carácter temporal, dado que la ley indica que de no haber plazo previsto de duración el plazo máximo del derecho será de 99 años.

Algunos ejemplos prácticos del derecho de superficie sobre suelo urbano son los siguientes:

  • Construcción de un garaje subterráneo con un derecho de superficie constituido por el propietario de un solar, a cambio de una renta anual a favor del propietario del suelo.
  • Construcción de un edificio de oficinas en suelo ajeno, explotando el edificio durante 25 años a cambio de ceder la propiedad del edificio al dueño del suelo al vencimiento.
  • Construcción de piscina e instalaciones deportivas con derecho a su explotación durante 15 años sobre un suelo público propiedad de Ayuntamiento, a cambio de ceder dichas instalaciones al consistorio pasado el tiempo pactado, además de abonar una renta anual.

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