Acerca de Andrés Muñoz Barrios

Licenciado en Derecho. Postgrados en Economía, Finanzas, Marketing, Práctica Jurídica y Comercio Internacional. Miembro de EFPA España 7179 (EFA-II)

¿Cómo tributa la inversión en acciones extranjeras?

Actualmente las 10 mayores compañías por valor bursátil del mundo son de Estados Unidos y cotizan en Wall Street. Y si ampliamos el listado a las 100 mayores del planeta, solo dos de ellas son españolas y cotizan en la Bolsa de Madrid. Por lo tanto no es extraño que los pequeños inversores que pretenden consolidar sus ahorros en compañías de valor deban dirigirse al extranjero.

Por ello se hace necesario entender correctamente los aspectos más importantes del régimen de compraventa y fiscalidad de las acciones en el extranjero.

¿Qué operaciones tengo que declarar en el IRPF?

Como en el caso de la inversión en valores nacionales, hay que declarar la compraventa de acciones y el cobro de dividendos, que en ambos casos se consideran ganancias patrimoniales.

¿Cómo tributa la compraventa?

Sólo se paga por el beneficio total derivado de restar a las ganancias patrimoniales las pérdidas, existiendo un plazo de hasta cuatro años para restar las pérdidas patrimoniales a las ganancias patrimoniales. Estos beneficios netos tributan rendimientos del capital mobiliario: se aplica un tipo impositivo del 19% a los primeros 6.000 euros, del 21% desde dicha cantidad y hasta 50.000 euros, y del 23% para todo lo que exceda de este límite.

¿Cómo tributa el cobro de dividendos?

Se aplica el convenio de doble imposición vigente entre España y el país donde cotizan las acciones. Dicho país aplica la retención allí establecida para dividendos, la cual se devuelve (con límites) al realizar la declaración de IRPF en España, a fin de evitar la doble tributación.

¿Cómo funcionan los convenios de doble imposición?

Los convenios firmados por España en materia tributaria con otros países tienden a seguir el modelo previsto por la OCDE, donde el contribuyente que percibe dividendos de una empresa extranjera soporta una retención de un mínimo del 15%. Este porcentaje será el máximo que podrá recuperar en el IRPF; en caso de que se superase, el ahorrador tendría que reclamar la Hacienda del otro país en caso de que quiera recuperar el dinero cobrado de más. En paralelo tendrá que tributar por los dividendos cobrados según el tipo que corresponda en España, del 19%, 21% o 23%.

La Agencia Tributaria española parte de la presunción de que en origen se ha retenido el 15% y devolverá hasta dicho porcentaje como máximo. Por ejemplo, por 2.000 euros cobrados en dividendos en acciones de Apple en Wall Street su bróker le retendrá un 15% (300 euros) de ese dinero para la Hacienda estadounidense. Pero también ha de retener el 19% para España (323 euros, resultado de los 1.700 euros netos cobrados tras restar 300 euros a los 2.000 euros inicialmente cobrados). Al realizar la declaración anual de IRPF el inversor recupera los 300 euros. Sin embargo, en otros países como Italia, la retención sobre dividendos es del 26% por lo que el inversor deberá luego solicitar la devolución al fisco italiano de lo que sobrepase el 15% del Convenio.

¿Cómo tributan los gastos en los que incurre el accionista?

El inversor tiene al menos dos gastos inherentes a la inversión en acciones extranjeras: a) las comisiones de administración y depósito de la entidad bancaria o de valores donde tiene depositadas las acciones; b) las comisiones de compraventa del bróker.

Dichos gastos se pueden restar al beneficio derivado de las acciones, por lo que disminuirían la base imponible.

Esto es importante, ya que una de las desventajas de invertir en acciones extranjeras es que tanto las comisiones de compraventa como las comisiones de administración o depósito suelen ser muy superiores a las que se aplican a las acciones nacionales.

¿Cómo tributa el cambio de divisas?

El cambio de divisas necesario para la compraventa de las acciones extranjeras puede derivar a su vez en una ganancia o pérdida patrimonial. Esta ganancia o pérdida se sumará o restará a la ganancia o pérdida patrimonial derivada de la compraventa de los valores.

Por ejemplo, puede ser que adquiramos dólares para comprar acciones de Alphabet en Estados Unidos, compremos dichas acciones, y unos meses después vendamos las acciones obteniendo una ganancia resultado de la compraventa. Sin embargo, en dicha operación es posible que, al vender los dólares resultado de la venta de las acciones el tipo de cambio sea peor que cuándo compramos los dólares, lo cual dará lugar a una pérdida patrimonial en la operación de divisas. La pérdida por divisas se restará al beneficio por las acciones.

Resumen.

En definitiva, el régimen general para la tributación de las acciones extranjeras es similar al régimen fiscal de las acciones nacionales, pero con las peculiaridades derivadas del cobro de dividendos (sujeto al Convenido internacional en vigor) y del resultado en el tipo de cambio de divisas.


* Más información| InvirtiendoPocoAPoco  Bankinter  Selfbank
* Imagen| Pixabay

 

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Reflexión contra el aborto

Hace unas semanas estuve cenando con un grupo de buenos amigos, y mientras conversaba concretamente con dos de ellos sobre temas recientes de la política española surgió la cuestión siempre polémica del aborto. Me sorprendió que ambos, siendo uno más bien cercano al PSOE y otro más bien cercano al PP, estaban completamente de acuerdo en la defensa del aborto.

Me recordó las palabras de Monseñor José Ignacio Munilla, actual Obispo de San Sebastián (España) que muchas veces ha declarado que hoy en día izquierda y derecha están de acuerdo en la mayor parte de temas, teniendo ambos enfrente las más de las veces los principios cristianos. Me recordó también a F.V. Hayek, premio Nobel de Economía, cuando dedicaba su libro “Camino de Servidumbre” <<a los socialistas de todos los partidos>> porque los tradicionales partidos de izquierdas y derechas defienden hoy en día unos mismos principios socialistas.

El argumento central de mi amigo que está más cercano al PSOE era que la legalidad del aborto es necesaria porque permite salvar aquellas situaciones en las que una mujer ha quedado embarazada en una violación, poniendo el ejemplo de que resultaría injusto obligar a tener al bebé a una mujer joven víctima de un delito sexual.

Mientras que el argumento central de mi amigo que está más cercano al PP era que la legalidad del aborto es necesaria para salvaguardar la libertad de los padres cuando el embarazo no deseado sucede en personas que no son capaces de asumir la responsabilidad inherente a tener al bebé, poniendo el ejemplo de que resultaría injusto que una joven quinceañera que se queda embarazada “por error” no pueda abortar.

En ambos casos se trata de argumentos que podemos denominar “tradicionales” por parte de los defensores del aborto. El tercer argumento clásico, que no salió en aquella conversación, es el referido a la necesidad de que las madres puedan abortar cuando el feto presenta riesgos de nacer con malformación.

En todos los casos no obstante el denominador común es lo que se olvida en los argumentos, es decir, la vida del bebé objeto de aborto.

La vida como derecho fundamental.

Así, en primer lugar cabe señalar que la premisa básica y fundamental sobre la que deben construirse todas las argumentaciones sobre el aborto es la de que una persona humana lo es desde su concepción.

Es ésta una realidad empírica, racional y científica de carácter incuestionable: la vida de una persona comienza con la fecundación del óvulo por parte del espermatozoide. A partir de dicho momento, y si no se sucede ningún incidente, el feto se va desarrollando hasta el día del nacimiento. Y después seguirá creciendo y desarrollándose hasta el fallecimiento de la persona. Esta es la realidad como digo incuestionable de todos nosotros como personas humanas.

Por ello, el aborto natural supone el fallecimiento de un ser humano por causas naturales. Equivalente a lo que podía ser la muerte de la persona en cualquier otro momento de su vida, ya tenga 20 años o ya tenga 80 años.

Mientras que el aborto provocado supone un asesinato, similar por tanto a que a dicha persona en vez de asesinarla con 3 o 5 meses la asesinasen a los 20 años o a los 80 años.

La vida en el centro.

Cuando tenemos clara la premisa fundamental de que el feto es un estado más del ser humano, como lo pueda ser la infancia, la juventud o la vejez, y siendo ello algo incuestionable, no seremos victimas del mayor error de los pro-abortistas, que reside precisamente en no tener en cuenta la vida del bebé a la que se pone fin de forma premeditada.

Según lo previsto en todos los ordenamientos jurídicos nacionales e internacionales en los países desarrollados, la vida es un derecho absoluto que no cabe cuestionar. El que quita a otra persona la vida comete un delito de elevada gravedad, denominado homicidio o asesinato.

La responsabilidad.

De ninguna forma la libertad, otro de los grandes principios jurídicos occidentales, puede superponerse la vida. La libertad de una persona no ampara quitar la vida a otra persona. Por ello, no resulta legítimo alegar que la libertad de la madre ampara el homicidio o asesinato del bebé.

No es solo que la libertad no ampare el asesinato, sino que además en el caso de la madre existe una especial responsabilidad de proteger y salvaguardar la vida de su hijo, por lo que su delito se vuelve aún más grave. Es lo que en Derecho penal se conoce como agravante por parentesco.

Pero esta responsabilidad no es solo de la madre, sino que por supuesto se hace extensible a ambos progenitores, la madre y el padre. Y afectaría también por extensión a familiares u otras personas que intervengan en el aborto.

Desde luego, los profesionales médicos y clínicos que participan en el asesinato del feto son responsables igualmente del asesinato, cuando establecemos la correcta premisa de que dicho feto es una persona humana.

Respuesta a mi amigo de Derechas.

Así por tanto, de mis dos amigos inmersos en la charla que citaba al inicio, puedo ya responder en este párrafo a mi amigo más afín al PP, y es que si dos jóvenes han utilizado su libertad para mantener relaciones sexuales, deben asumir como acto de dicha libertad la responsabilidad de cuidar al hijo al cuál han dado origen en su encuentro sexual.

No puede existir libertad sin responsabilidad, pues precisamente los límites de la libertad son las libertades del resto de personas, y la libertad del hijo que han concebido ampara por supuesto su integridad física, es decir, su derecho a la vida.

Respuesta a mi amigo de Izquierdas.

En lo referente a mi amigo más afín al PSOE, recordemos que su argumento pasaba por ejemplificar la necesidad de permitir abortar a una joven violada por un malvado agresor.

Lo primero que hay que decir es que matar al bebé que haya podido concebirse en una relación sexual no consentida no es el remedio a dicho delito. Matar al bebé no cambiará lo sucedido, ni tampoco servirá para sancionar la conducta del padre.

La vida de ese bebé es independiente de la vida de su padre, los hijos no pueden ser sancionados por las conductas punibles de sus progenitores. Nadie se plantearía asesinar a los hijos de un delincuente, por lo que tampoco podemos plantear a los hijos concebidos y que van a nacer.

Por supuesto, si la madre no acepta al bebé por lo sucedido, podrá darlo en adopción a las instituciones que correspondan; si bien es posible que no lo haga y cuide de su hijo sacándolo adelante.

Dicho esto, hay que destacar en este punto que las posibilidades de que se conciba a un hijo durante una violación son más bien remotas. Mientras que siempre ha sido un argumento muy utilizado por parte de los defensores del aborto, la realidad es que este tipo de delitos sexuales no suelen dejar embarazada a la víctima.

En las estadísticas oficiales de abortos de los gobiernos occidentales se ha dejado de incluir el detalle del porcentaje de abortos por causa de violación, entendiéndose que entra en la categoría genérica de “otros” que utilizan los institutos estadísticos. Esto ya nos da una pista de que realmente de trata de un porcentaje ínfimo que los gobiernos no quieren publicar para no quedarse sin argumentos.

Esto mismo sucede hoy en día en las estadísticas oficiales de aborto del Gobierno de España, no se publican los abortos donde la madre declara que lo solicita por haber sido víctima de una violación. Pero entre 2002 y 2010 que dicho dato sí se publicaba, los abortos por esta causa eran en torno al 0,02% del total de abortos. Es decir, había una media de 100.000 abortos al año en España, de los cuales unos 20 de media eran por este motivo. Como vemos, totalmente residual.

Pero es que además en el último estudio al respecto publicado en Estados Unidos resulta que el total de embarazos sucedidos por violación era del 0,6% sobre el total de violaciones. Es decir, solo en casos muy residuales la víctima queda embarazada durante una agresión. En otro estudio realizado igualmente en Estados Unidos, en una serie de 3,500 violaciones en 10 años en el Hospital San Pablo de Minneapolis, no hubo un solo caso de embarazo.

No resulta difícil entenderlo, dado que durante este tipo de actos el estrés del cuerpo de la mujer crea lo que se denomina “infertilidad natural” impidiendo la concepción. Además, el estrés post-traumático crea lo que se denomina “infertilidad temporal” y durante los meses siguientes a la violación el ciclo hormonal se desregula quedando infértil por lo general la víctima hasta pasado un tiempo.

¿Para qué sirve el aborto en realidad?

La mayor parte de los 100.000 abortos de media que se realizan cada año en España vienen motivados por la probabilidad de que el bebé nazca con algún defecto, o con síndrome de Down. Es decir, estamos asistiendo a un genocidio de las personas con síndrome de Down.

Según estudios recientes, casi el 100% de las mujeres que saben que van a tener un bebé con síndrome de Down solicitan el aborto. En los países occidentales ya apenas hay personas con este síndrome. Según el mismo estudio, de la Fundación Down España, en la mayor parte de los casos en los que nace hoy en día un niño con síndrome de Down ello es debido a que la madre no se realizó la oportuna prueba, o bien que falló el diagnóstico de la misma.

Conforme publicaba el año pasado el periódico El País (16 feb 2018) los datos apuntan a que dentro de 15 años no existirán personas con síndrome de Down en España.

Los fetos que tienen probabilidades de nacer con otro defecto son también objeto de aborto por parte de las madres en la mayor parte de las ocasiones. Aquí cabe indicar que las pruebas prenatales no son determinantes, y que el bebé puede luego nacer bien, dado que el diagnóstico no implica un 100% de probabilidad la mayor parte de las veces.

Esto supone un genocidio en toda regla para niños con disfunción y con síndrome de Down. Desde mi punto de vista es absolutamente inhumano ejecutar a los bebés por su disfunción, es más, sus padres y la sociedad tendrían que acogerlos y cuidarlos de forma especial. Sin embargo, se están les está ejecutando con ayuda de la Ley.

Todo ello me recuerda que la Alemania Nazi de Hitler fue el primer país de Occidente en legalizar la eutanasia, es decir, el asesinato de personas por motivos “eugenésicos”. Bajo esta legislación se asesinó “legalmente” a miles de personas con discapacidades y con síndrome de Down.

Parece que los progresistas españoles que admiran películas de jóvenes discapacitados (de moda en los Goya) no tienen ningún reparo en apoyar una legislación que permite, como en el caso nazi, asesinar legalmente a los bebés con discapacidades.

 

El tipo de ordenes en Bolsa

Existe un gran interés por parte de los pequeños ahorradores en acceder al mercado bursátil, para poder invertir en las grandes empresas y diversificar su cartera de inversión.  Pero resulta conveniente entender correctamente cómo funcionan las órdenes de compra y venta en la Bolsa antes de acudir al mercado de valores, ya que el precio de compra o venta del activo puede variar de forma sustancial según el tipo de orden, y dicha variación afectará por supuesto al rendimiento final de la inversión.

¿Qué tipo de mercado es La Bolsa?

Lo primero que tenemos que saber para entender correctamente cómo funciona la Bolsa de Valores es los diferentes tipos de negociación en base a los cuáles se puede organizar un mercado de compraventa de valores financieros:

  1. Transacciones Bilaterales: respondería al tipo más básico, donde un vendedor oferta el activo a un precio determinado, y aquél comprador que está conforme con dicho precio de venta lo adquiere.
  2. Subasta: aunque se puede organizar de diferentes formas, por lo general la subasta consiste en que el vendedor pone un precio mínimo de venta, y a partir del mismo los compradores interesados pujan al alza sobre dicho mínimo, adjudicándose el bien finalmente aquel comprador que mayor precio oferta en la subasta.
  3. Mercado continuo: Existe un agente intermediario, organizador del mercado, que recibe los precios de venta de los propietarios de los activos, y las cantidades a la venta. A la par, recibe las órdenes de compra de los compradores interesados, por la cantidad de activos que demanda cada uno así como el precio al que están dispuestos a comprarlo. Actúa como contrapartida para vendedores y compradores, y casa según las reglas establecidas las órdenes de compra y venta, para determinar las transacciones.

En el caso de la Bolsa, su funcionamiento es de Mercado Continuo, salvo en el momento de la apertura y cierre, donde realiza un procedimiento de Subasta para determinar los precios de apertura y cierre de cada activo.

Así por lo tanto, las órdenes de compra y venta se van anotando por el organismo de mercado en el libro de Órdenes, anotando el tipo de orden, la cantidad de activos que se compran o venden, el precio y las condiciones de la misma. Y se van liquidando dichas órdenes a lo largo de la sesión.

laptopTambién cabe mencionar que hacemos aquí referencia al mercado de órdenes, ya que en el Sistema de Interconexión Bursátil Español (SIBE) existen además otras dos modalidades: un mercado de bloques (para la negociación de grandes cantidades de activos) y un mercado de operaciones especiales (que se ejecuta con el mercado cerrado y para operaciones determinadas).

Igualmente tratamos aquí la denominada modalidad principal de SIBE, que tiene lugar de lunes a viernes, con un periodo de “mercado abierto” desde las 9:00 hasta las 17:30 h. La subasta de apertura es de 8:30 h a 9 h, y la de cierre de 17:30 h a 17:35 h. Al margen de la modalidad principal existe una modalidad fixing, que se realiza por subasta para valores poco líquidos dos veces al día.

¿Cuántos precios tiene un activo financiero?

Aunque el mercado determina un precio de cotización para el activo, la realidad es que los activos siempre tienen dos precios:

  1. Bid: Se trata del precio de la oferta. Es el precio mínimo de venta. Entre todas las órdenes de venta recibidas, el precio mínimo de todas ellas para una cantidad de activos determinada es el que establece el precio Bid en cada momento en el mercado.
  2. Ask: Se trata del precio de la demanda. Es el precio máximo de compra. Entre todas las órdenes de compra recibidas, el precio máximo de todas ellas para una cantidad de activos determinada es el que establece el precio Ask en cada momento en el mercado.

Así, si vamos a comprar tenemos que fijarnos en el precio Bid, porque es el precio al cuál podríamos cruzar nuestra orden de compra con cierre inmediato.

Mientras que si vamos a vender tendríamos que fijarnos en el precio Ask, porque es el precio al cuál podríamos cruzar nuestra orden de venta con cierre inmediato.

El diferencial entre el Bid y el Ask determina la volatilidad de un activo:

  1. Una horquilla muy amplia entre el Bid y el Ask implica una gran dificultad de que se crucen órdenes de compra y de venta en el mercado. Esto determina que el activo tiene muy poca liquidez.
    1. Por ejemplo, si las acciones de la empresa Aura S.A. tienen un precio Bid de 100 € y un precio Ask de 30 €, significa en la práctica que si compro “a mercado” una acción la compraré a 100 € y si la vendo “a mercado” unos minutos después la estaré vendiendo a 30 €.
  2. Una horquilla muy estrecha entre el Bid y el Ask implica una gran facilidad de que se crucen órdenes de compra y de venta en el mercado. Esto determina que el activo goza de gran liquidez.
    1. Por ejemplo, si las acciones de la empresa Beta S.A. tienen un precio Bid de 100 € y un precio Ask de 99 €, significa en la práctica que si compro “a mercado” una acción la compraré a 100 € y si la vendo “a mercado” unos minutos después la estaré vendiendo a 99 €.

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¿Qué tipo de órdenes puedo poner en la Bolsa?

Existen tres tipos de órdenes de compra o venta que se pueden poner en Bolsa:

  1. De mercado: se introduce la orden por un volumen de activos determinada, al precio Bid en caso de compra y al precio Ask en caso de venta. Es decir, la orden de compra “a mercado” se ejecutará por el precio más bajo de venta en ese momento, mientras que la orden de venta “a mercado” se ejecutará al precio más alto de compra en ese momento. Si no hay una orden en contrapartida con volumen suficiente como para que se pueda ejecutar la orden de mercado en su totalidad, se ejecutará ésta de forma parcial y sucesiva, hasta alcanzar la totalidad del volumen de activos de la orden a los sucesivos precios escalados de las órdenes de contrapartida. Así por tanto el precio final será el precio ponderado de las diferentes órdenes casadas de forma escalonada.
  2. Por lo mejor: se introduce la orden por un volumen determinado y sin precio, pero a diferencia de la orden “a mercado” se ejecuta solo por el mejor precio Bid en el caso de la orden de compra, y por el mejor precio Ask en el caso de la orden de venta. Si no se cubre la totalidad de la cantidad de la orden, se ejecuta parcialmente y el resto de la orden queda retenida a dicho precio. Esta última es la diferencia con la orden “a mercado”, dado que el precio para el total siempre será el mejor, y no la ponderación de los diferentes precios Bid y Ask a los que se irían ejecutando las ordenes parciales en el caso de la orden “a mercado”.
  3. Limitada: se introduce la orden con un precio máximo de compra, o bien con un precio mínimo de venta.Por lo que en el caso de la orden de compra limitada se ejecuta cuando encuentra contrapartida al precio máximo marcado o inferior, mientras que en el caso de la orden de venta limitada se ejecuta cuando encuentra contrapartida al precio mínimo marcado o superior.

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¿Qué tipo de condiciones se pueden poner en las órdenes?

En los diferentes tipos de órdenes admitidas en Bolsa, se pueden establecer las siguientes condiciones:

  1. Volumen mínimo: Al entrar la orden, de no ejecutarse por un volumen mínimo se rechazaría.Así, el ordenante condiciona la ejecución por el precio determinado a que se cruce por un volumen mínimo necesariamente.
  2. Todo o nada: el volumen mínimo es la totalidad del volumen de acciones de la orden de compra o venta. Así, si no se ejecuta por la totalidad al precio determinado, se rechazaría.
  3. Ejecutar o anular: La parte no ejecutada se elimina. Así, el ordenante compra o vende solo al precio estipulado, aunque no consiga todo el volumen de la orden.
  4. Volumen oculto: Se introducen permitiendo mostrar únicamente en el sistema una parte del volumen total de la orden. Una vez ejecutada esta parte, el resto va saliendo al mercado en paquetes del mismo volumen que el primer paquete. Esto permite al ordenante no mostrar al mercado el total de su interés de compra o venta cuando se trata de un volumen elevado, a fin de que no se altere el precio por ello.

Así por tanto, la clase de órdenes posibles en Bolsa es el resultado de la posible combinatoria entre el tipo de orden (de mercado; por lo mejor; limitada) y el tipo de condición o condiciones que se le incluyan (volumen mínimo; todo o nada; ejecutar o anular; volumen oculto).

¿Cómo se determina el valor de cotización de las acciones?

Las órdenes de compra y venta van acumulándose en el libro de órdenes hasta que se cruzan y ejecutan. Este valor al que se cruzan determina el valor de cotización en cada momento.

Durante las sesiones, entre las 9:00 h a 17:30 h las órdenes se acumulan en el libro según se reciben, y se ejecutan cada minuto. Si no hay coincidencia, permanece como cotización o precio de mercado el último precio al que se cruzaron órdenes de compraventa.

Entre las 17:30 h y las 17:35 h las órdenes se acumulan y se produce a la finalización de este período de 5 minutos la denominada “subasta de cierre”, donde se determina el precio final de la sesión, que viene dado por aquel precio al cuál se cruza un mayor número de órdenes. Este precio quedará publicado como precio de cotización hasta la siguiente sesión.

Entre las 8:30 h y las 9:00 h se produce la denominada “subasta de apertura”, donde se determina el precio inicial de la sesión. En este período se reciben órdenes de compra y venta que se van acumulando, con un cierre aleatorio para evitar manipulaciones (poniendo órdenes de gran volumen y precio distante del de cierre del día anterior, que luego se anulen). Una vez terminado este período se fija un precio de equilibrio mediante un algoritmo que tiene en cuenta todas las órdenes. Este es el precio de apertura de la sesión.

 

 

Los cinco modelos de estrategia empresarial.

Abordar el tema de la estrategia empresarial significa enfrentarse a miles de obras, ensayos y teorías publicadas a lo largo y ancho del mundo en los últimos sesenta años, desde que a principios de los años sesenta se empezase a investigar acerca de la estrategia en los negocios en las principales universidades norteamericanas.

Existen al menos 80 teorías muy conocidas sobre estrategia empresarial que han logrado gran aceptación en los ámbitos académicos y profesionales en estos 60 años, desde la matriz Ansoff de estrategia Producto-Mercado publicada en 1957 hasta las muy recientes teorías del “Shares Value” y de los “océanos azules” de las últimas décadas. Unas se centran en el ciclo de vida del producto o del servicio, mientras otras ponen el foco en las diferentes fuerzas que intervienen en las compañías o en los mercados. Así que las grandes preguntas que cabe plantearse evidentemente son: ¿cómo encajan todas ellas? ¿Existe un factor o denominador común que permita realizar una abstracción que nos permita entender los fundamentos básicos de la estrategia empresarial?.

La importante consultora empresarial The Boston Consulting Groups ha logrado resolver estas cuestiones, creando un modelo general que permite encajar todos los tipos de estrategia posible en los negocios en una matriz de cinco modelos competitivos básicos. La hazaña se la debemos concretamente a tres miembros de la consultora, que publicaron su obra en la Harvard Business Review Press en 2015, a saber: Martin Reeves, Knut Haanes y Janmejayya Sinha.

La matriz que segmenta los cinco tipos de estrategia tiene tres ejes que se corresponden con los diferentes aspectos del mercado en el que compiten:

  • El Eje (X) representa el grado en que la empresa puede modificar el mercado. Así, un mercado puede ser:
    • poco modificable, por ejemplo los mercados energéticos, sujetos a una gran normativa y a unos elevados costes de inversión.
    • Modificable, por ejemplo el mercado de software en el que cualquier nuevo entrante puede crear un nuevo programa informático mejor que los actuales.
  • El Eje (Y) representa el grado de predictibilidad. Así, un mercado puede ser:
    • Predecible, por ejemplo los mercados de materias primas en los que se puede desarrollar un modelo fiable de predicción anual de la demanda.
    • Poco predecible, por ejemplo los mercados farmacéuticos en los que no se puede determinar con precisión cómo evolucionará la demanda de un antibiótico determinado.
  • El Eje (Z) representa el grado de dureza de las condiciones del mercado. Así, un mercado puede pivotar entre:
    • Un grado ordinario de dureza, que responde a una situación competitiva ordinaria; podemos afirmar que cualquier mercado se sitúa generalmente en este grado común.
    • Un grado extraodinario, en el cuál se dan circunstancias que revisten dicho carácter excepcional; por ejemplo, la crisis financiera tras la caída de Lemanh Brothers que sufrieron los Bancos en 2008.

tipos estrategia

Los cuatro tipos ordinarios de estrategia se segmentan a partir del eje (X) y del eje (Y), y finalmente cuando acontecen circunstancias extraordinarias en el mercado tendríamos un quinto modelo competitivo.

Lo que implica dicha segmentación es que, entre todos los enfoques competitivos posibles que puede adoptar una compañía en un mercado, el modelo de éxito en cada caso es el determinado por la matriz. Por lo cual las empresas que generarán un mayor retorno para sus accionistas y crearán mayor valor serán aquellas que adopten el enfoque competitivo correcto en cada tipo de mercado.

Modelo Clásico.

Responde a una situación de mercado ordinaria, en la cual la compañía puede predecir con alto grado de fiabilidad cómo se comportará la demanda en los próximos años, y compite en un mercado poco modificable por ella misma o por los competidores.

Un ejemplo sería el de las compañías petroleras, donde los nuevos entrantes tienen poca capacidad de disrupción, o bien de alterar las reglas del juego, por el elevado marco normativo estatal e internacional, así como por las elevadas inversiones a realizar para competir con garantías de éxito (pozos petrolíferos, transporte internacional, logística del producto, distribución).

La ventaja competitiva que garantiza el éxito en este tipo de mercados es ser grande, es decir, tener una capacidad financiera y patrimonial poco replicable. Como sucede en las grandes petroleras.

La estrategia ganadora en este tipo de mercado es la que denominamos clásica, que consiste en los tres siguientes pasos:

  1. Analizar todos los datos del entorno interno, externo, macro y micro.
    • Una gran compañía mantiene millones de datos de clientes, proveedores, mercado, materias primas, etc…
  2. Planificar, a partir de las conclusiones derivadas del análisis.
    • Podemos llegar a crear un modelo de demanda de los clientes, un plan financiero, un plan de negocio, etc..
  3. Ejecutar los planes elaborados, para mantener el liderazgo y generar la mayor tasa de beneficios posible.
    • La ejecución del plan permite mantener el rumbo del negocio.

Modelo Adaptativo.

Responde a una situación de mercado ordinaria, en la cual no es posible predecir con alto grado de fiabilidad cómo se comportará la demanda, y donde se compite además en un mercado poco modificable.

Un ejemplo sería el de las compañías de telecomunicaciones, que operan en mercados muy regulados por los gobiernos y por lo tanto poco modificables por su parte, y donde además no es posible predecir en el medio y largo plazo, ya que la velocidad de los avances tecnológicos va dejando obsoletos de forma rápida los diferentes productos, servicios o modelos de negocio.

La ventaja competitiva que garantiza el éxito en este tipo de mercados es ser rápido, para poder adaptarse de manera ágil a los cambios. Ello implica tener la capacidad de poder mover los recursos y los activos de forma rápida.

La estrategia ganadora en este tipo de mercado es la que denominamos adaptativa, que consiste en los tres siguientes pasos:

  1. Variar el enfoque de negocio, probando nuevos modelos de negocio y orientándose en cada momento hacia las necesidades efectivamente demandadas por los cliente. Esto requiere como decíamos agilidad, para mover los recursos asignados.
    • Por ejemplo, en una gran compañía de telecomunicaciones hoy la estructura puede estar orientada la fibra y los servicios 4G, mientras que mañana mismo puede irrumpir el 5G y un nuevo sistema de televisión streaming que requiere variar todo el modelo de negocio.
  2. Seleccionar aquellos negocios que son rentable y descartar aquellos que no lo son.
    • Siguiendo con nuestro ejemplo, puede ser que el posicionamiento en 5G sea rentable, pero el servicio de televisión streaming se descarte.
  3. Ampliar la gama de productos y servicios. Dado que las circunstancias de mercado seguirán siendo impredecibles e inmodificables, una vez seleccionados los negocios conforme al punto anterior, hay que seguir mejorando los negocios seleccionados y buscando nuevos negocios.
    • Siguiendo con el ejemplo, una vez seleccionado el 5G y descartado el streaming TV, deben explorarse nuevos nichos de mercado y tendencias. Así como mantenerse alerta para girar al 5G a otro nuevo negocio cuando sea necesario.

Modelo Visionario.

Responde a una situación de mercado ordinaria, en la cual resulta posible predecir con alto grado de fiabilidad cómo se comportará la demanda, y donde además es posible cambiar el mercado.

Esto sucede cuando la compañía posee un tipo de producto o servicio novedoso, y puede crear por sí misma las condiciones de mercado, sin trabas de competidores o reguladores. Un ejemplo sería el de Netflix, que desarrolló un sistema de televisión en streaming y a la carta, pudiendo crear modelos de previsión de la demanda en función de los servicios contra los que puede competir como bien sustitutivo (alquiler de videos, cine, TV pay per view… etc..) y no teniendo competidores directos por varios años que pudiesen replicar este tipo de servicio con la misma calidad y por el mismo precio.

La ventaja competitiva que garantiza el éxito en este tipo de mercados es ser el primero, crear las reglas del mercado sin ser fácilmente replicable por competidores. Ello implica tener un producto o servicio realmente novedoso y que no puede copiarse fácilmente.

La estrategia ganadora en este tipo de mercado es la que denominamos adaptativa, que consiste en los tres siguientes pasos:

  1. Concebir un producto o servicio exclusivo y novedoso.
  2. Construir un modelo de negocio sólido, poco replicable por los competidores, en base a los modelos de previsión de la demanda.
  3. Mantener el modelo para constituir un liderazgo con una cuota de mercado inalcanzable.

 

Modelo Organizativo.

Responde a una situación de mercado ordinaria, en la cual no resulta posible predecir cómo se comportará la demanda, pero sí resulta posible cambiar el mercado. Si bien dicho cambio no puede realizarlo la compañía por sí misma, como en el modelo visionario.

Un ejemplo sería el de las compañías de servicios vía web que idean un modelo de servicio novedoso, por lo que pueden construir las reglas del mercado, pero no tienen por sí mismas los activos necesarios ni pueden determinar modelos de demanda, por lo que necesitan compartir los riesgos y el propio negocio en sí con otras empresas. Por ejemplo, Uber diseñó la aplicación para poner en contacto a demandantes de viajes en coche con propietarios de vehículos dispuestos a realizar el servicio, algo totalmente novedoso que no existía hasta entonces. Contaba con la idea y la tecnología (servidores, software, app, etc…) pero necesitó organizar a todos los agentes de este nuevo mercado: a los propietarios de vehículos, principalmente particulares no profesionales; llegar a alianzas con compañías de seguros para los socios conductores, que no cuentan con vehículo profesional; establecer acuerdos con las autoridades municipales y estatales allí donde opera, dado que no existía regulación al respecto; crear un modelo de cotización del precio para cada viaje que satisfaga a oferente y demandante; negociar con los profesionales del transporte de viajeros ante las evidentes protestas por competencia (taxistas especialmente de las ciudades donde opera).

La ventaja competitiva que garantiza el éxito en este tipo de mercados es ser el creador del mercado, establecer las reglas y roles del mismo, así como organizar al resto de agentes del mercado, para erigirse en la figura central de dicho mercado,

La idea central es generar un ecosistema en el que todos los agentes implicados ganen, con el fin último de que sin la propia compañía el mercado no existe.

La estrategia ganadora en este tipo de mercado es la que denominamos organizativa, que consiste en los tres siguientes pasos:

  1. Acoplar a los diferentes agentes necesarios para constituir el mercado necesario para el producto o servicio ideado.
    • Identifican a los agentes necesarios para crear el mercado en el que comercializar su producto o servicio.
  2. Orquestar la colaboración entre los diferentes agentes, a través de una plataforma eficaz, organizando de esta forma el mercado.
    • Organizan a dichos agentes y el mercado en sí mismo.
  3. Desarrollar la plataforma organizativa, para ir mejorando el servicio.
    • Desarrollan el mercado, cubriendo las necesidades de todos los agentes.

 

Modelo Renovador.

Responde a una situación de mercado extraordinaria, como una crisis económica internacional, una guerra, o un desastre natural de gran escala. En una coyuntura de este tipo, de forma independiente a la coyuntura de mercado de la matriz, la estrategia ganadora no es la ordinaria, dada la dificultad de gestionar los recursos y la demanda en estos escenarios.

Un ejemplo reciente sería el de los Bancos durante la crisis internacional tras la caída de Lemanh Brothers en 2008. En un escenario tan complejo, con primas de riesgo elevadas, escasez de recursos financieros y nefastas perspectivas económicas, cualquier tipo de estrategia ordinaria (Clásica, Adaptativa, Visionaria, Organizativa) se mostraría menos optima que la estrategia Renovadora.

La idea central por tanto en estos casos es la de sobrevivir, simple y llanamente. Porque un escenario tan catastrófico se lleva por delante a la mayor parte de las compañías. Y para sobrevivir es necesario economizar los recursos, realizando los recortes necesarios y poniendo el foco en aquellos negocios o productos estrictamente rentables en el corto plazo.

La ventaja competitiva que garantiza el éxito en este tipo de mercados es ser viable, porque las empresas que no son viables en esta coyuntura son las que desaparecen, llevadas por las circunstancias.

La estrategia ganadora en este tipo de mercado es la que denominamos organizativa, que consiste en los tres siguientes pasos:

  1. Reaccionar ante la situación, tomando de forma rápida y ágil las decisiones necesarias para no verse llevado por las circunstancias. Esto implicará decisiones duras, tendentes a limitar la presencia de la compañía y restringir al máximo la estructura de costes.
  2. Economizar los recursos disponibles, dirigiendo los medios hacia los productos y servicios rentables en el corto y medio plazo.
  3. Crecer de nuevo en el medio plazo, identificando la estrategia ordinaria que mejor se acopla a la coyuntura de mercado de la empresa: Clásica, Adaptativa, Organizativa o Visionaria.

Así por tanto en una situación extraordinaria la estrategia ganadora pasa por reaccionar, abandonando los planes ordinarios, economizando al máximo los recursos y recortando en la medida en que sea necesario. Con ello se paralizará la influencia de la coyuntura negativa sobre la compañía, y una vez controlada la situación se podrá volver a adoptar la estrategia ordinaria que mejor se ajuste al mercado.

En este momento en que la empresa que ha adoptado esta estrategia renovadora vuelve a la estrategia ordinaria es de prever que muchas otras compañías de su mercado hayan desaparecido durante la crisis, e igualmente el mercado puede haber cambiado (mayor regulación, intervención estatal, etc…) por lo cual, por ejemplo, en estas circunstancias una compañía puede llegar a la crisis con una estrategia clásica, verse obligada a adoptar una estrategia renovadora durante la crisis, y después ver que la estrategia clásica ya no es la mejor estrategia en la nueva coyuntura, sino que por la nueva coyuntura de mercado toca ahora adoptar una estrategia adaptativa.

Combinación de estrategias.

En el caso de las grandes corporaciones, que operan en decenas de países, comercializando productos o servicios muy diferenciados, lo habitual será que tengan que establecer estrategias diferentes en sus distintas regiones o productos. Es decir, tendrán que segmentar la estrategia en función del país o región en el que operan, y del producto o servicio, porque en cada caso se enfrenarán a una coyuntura de mercado diferenciada.

Por ejemplo, Coca Cola respecto de su producto Coca Cola Tradicional puede adoptar una estrategia clásica en Estados Unidos, donde tiene una alta cuota de mercado y una baja capacidad para modificar el mercado de bebidas refrescantes, mientras que para el mismo producto en Irán decide adoptar una estrategia organizativa por entrar en un nuevo mercado que no puede modificar sin ayuda de otros agentes y en el que la demanda es en el punto de inicio totalmente impredecible.


* Vía| M. Reeves, K.Haanes, J.Sinha, 2015, “Your strategy needs a strategy”, Boston, Massachusetts, USA, Harvard Business Review Press.
* Más información| The Boston Consulting Group
* Imagen| Pixabay

 

 

Razonamiento abductivo para resolver problemas en los negocios.

Dentro de los diferentes métodos de razonamiento analítico que existen, el más apropiado para resolver los problemas que surgen en una empresa o gran compañía suele ser el abductivo.

Y es que a pesar de que no resulta muy conocido, ya que todos estamos más familiarizados con el método inductivo o bien con el método deductivo, el método abductivo se ha revelado en las últimas décadas como el más útil en la realidad empresarial a la hora de abordar cuestiones estratégicas, siendo utilizado hoy en día por ello en las principales consultoras de negocio así como por las grandes corporaciones.

Para entender correctamente este método abductivo se hace necesario primero que recordemos cómo funcionan los métodos inductivo y deductivo.

Así mismo vamos a utilizar tres abstracciones similares en todos los casos para visualizar mejor cómo funciona cada método:

  1. Regla: es una ley empíricamente contrastada que implica que si se ejecuta una determinada acción la misma tendrá un determinado resultado. En términos lógicos se podría resumir como “si sucede (A) entonces sucederá el resultado (B)”
    • Por ejemplo, si sube el precio (A) baja la demanda (B)
  2. (A) Caso: es la acción determinada.
    • En nuestro ejemplo, sube el precio.
  3. (B) Resultado: son los hechos a los que da lugar la acción.
    • En nuestro ejemplo, baja la demanda.

Método deductivo.

Podemos utilizar este método de razonamiento cuando conocemos una Regla y el Caso, dado que nos limitamos a aplicar la regla a dicho caso en cuestión.

Por ejemplo, vamos a subir el precio de nuestros productos para cubrir una subida de costes de producción. Si conocemos la regla empírica de que la subida de precios determinará una baja en la demanda de los productos, entonces razonando de forma deductiva determinaremos que nuestra subida va a hacer bajar la demanda.

En términos lógicos este método implica una probabilidad del 100% de que el Resultado se va a cumplir a causa de hacer acontecido el Caso. Se trataría de “Si (A) entonces necesariamente (B)”.

Este método de razonamiento utiliza leyes generales y los aplica a casos concretos para deducir sus consecuencias.

El problema es que en la realidad del día a día de una gran compañía influyen miles de factores internos y externos, contamos muchas veces con millones de datos, y por lo tanto existirían cientos de reglas que podrían dar lugar a los resultados de la misma. Así por tanto, dentro de este nivel de complejidad no podemos limitarnos a aplicar una o varias reglas a un Caso determinado, y además no solemos contar de forma bien definida con una Regla empírica “a priori” y un Caso al cuál aplicar dicha regla.

Método inductivo.

Podemos utilizar este método de razonamiento cuando conocemos un Caso y un Resultado, y el método consistirá en proponer una regla empírica como justificativa de que el Resultado es consecuencia del Caso.

Por ejemplo, sabemos que el departamento de ventas ha subido el precio, y que la demanda del producto objeto de la venta ha bajado. También sabemos Lo que podemos razonar es que la subida del precio ha causado el descenso en las ventas.

En términos lógicos este método NO implica una probabilidad del 100%, sino de un porcentaje siempre inferior, ya que estamos infiriendo que el Resultado probablemente se debe a una regla que lo une al Caso, pero dicha Regla no está contrastada empíricamente “a priori” sino que la estamos induciendo “a posteriori” de la realidad que conocemos (el Caso y el Resultado) Se trataría de “Si (A) entonces probablemente (B)”.

Este método de razonamiento utiliza casos concretos para inducir leyes generales.  

Esta Regla puede ser tanto una hipótesis explicativa inferida de los datos conocidos, como también una Regla que se contrastó válidamente en casos análogos (razonamiento por analogía) pero el hecho que caracteriza este método de razonamiento es que en cualquier caso la Regla no ha sido contrastada “a priori” como determinante para el Caso y el Resultado objeto de estudio.

Método abductivo.

De forma añadida de la gran complejidad del día a día de una gran empresa, determinado por millones de datos y miles de factores tanto internos como externos que interactúan, el gran problema de fondo es que en los problemas a los que se enfrenta una gran compañía lo que nunca se conoce de forma cierta es el Caso o hechos determinantes de dicho problema, pudiendo existir muchos posibles y alternativos.

De hecho, valga la redundancia, ese es el problema al que nos enfrentamos: conocer las verdaderas razones que causan los problemas. Que de manera añadida es más difícil de resolver cuantos más datos y variables se ven implicadas para abarcar dicho problema.

Es decir, en los problemas empresariales normalmente conocemos el Resultado, y la forma de resolverlos (razonamiento abductivo) consiste en acudir a Reglas que podrían funcionar como hipótesis explicativas para probar qué Caso (hechos) puede haber causado el Resultado objeto de estudio.

Por ejemplo, si sabemos que las ventas han bajado (ese es el problema en estudio) vamos analizando los datos (distribución por territorios, tipos de clientes, tipos de mercados, etc..) para identificar reglas explicativas. Siguiendo con nuestro ejemplo, imaginemos que identificamos que los territorios donde menor es el peso de nuestra marca han sido los que han sufrido una mayor caída en las ventas ante un aumento en los precios, por lo que la clave puede ser invertir en imagen de marca en dichos territorios para disminuir su sensibilidad al precio.

En términos lógicos este método NO implica una probabilidad sino una posibilidad, ya que estamos definiendo hipótesis explicativas donde lo único cierto es que el Resultado es posible que se deba al Caso identificado.  Se trataría de “Si (A) entonces es posible (B)”.

Además, normalmente del análisis del problema (datos, variables, factores) se van desprendiendo diferentes hipótesis explicativas que pueden actuar como Reglas, y la labor del analista es identificar entre todas ellas cuál es la que mejor encaja al problema en estudio.

En nuestro ejemplo anterior podemos haber identificado que de los 6 territorios en los que tenemos activa una red de ventas, habiendo subido el precio del producto de forma similar en todos ellos y teniendo 3 territorios con una imagen de marca fuerte así como 3 territorios con una imagen de marca débil. Hay un territorio donde las ventas han caído un 60% pero nuestra marca es fuerte, hay 3 territorios en los que han caído un 40% de media y nuestra marca es débil, y finalmente 2 territorios en los que las ventas han caído un 20% y nuestra imagen de marca es fuerte. Podríamos identificar varias reglas, pero quizá la más explicativa es que la subida de precio tiene mayor impacto allí donde nuestra marca es débil, por lo que una primera recomendación es invertir en imagen de marca; y como segunda medida habría que estudiar las diferencias entre la red de ventas en el territorio donde tenemos una imagen más fuerte pero las ventas han caído en mayor medida respecto de los otros 2 territorios análogos.


* Vía| Barbara Minto, 2018, “The Pyramid Principle”, Upper Saddle River, New Jersey, USAFinancial Times Prencite Hall.
* Más información| Diferenciador.com   Sociología Necesaria
* Imagen| Pixabay

Las pruebas circunstanciales en el sistema judicial español

Estamos ya acostumbrados al término jurídico “prueba circunstancial” gracias al cine y a las series de televisión norteamericanas. También en el género de novela policíaca solemos leer de forma recurrente esta expresión.

El término inglés concreto sería “circunstantial evidence”. En el derecho anglosajon (common law) las pruebas circunstanciales o “circunstantial evidence” son testimonios que no se basan en conocimientos personales u observaciones de los hechos, sino en otros hechos de los cuales se hacen deducciones, a fin de demostrar de modo indirecto los hechos que se pretenden demostrar ¿esto es equivalente en nuestro sistema jurídico?.

En líneas generales la fase probatoria en el proceso judicial tiene como objetivo poder comprobar la veracidad o falsedad de las afirmaciones sobre los diferentes hechos relevantes para la causa sostenidos por cada una de las partes. En nuestro sistema judicial es doctrina reiterada del Tribunal Constitucional que la única prueba que puede desvirtuar la presunción de inocencia es la efectuada en el juicio oral bajo los principios de contradicción, publicidad e inmediación.

Y los tipos de pruebas admitidas en el proceso judicial en España son: 1) las pruebas documentales (documentos públicos o privados); 2) el reconocimiento judicial; 3) el dictamen pericial; 4) el interrogatorio de las partes; y 5) el interrogatorio de testigos o prueba testifical.

A su vez, con estos medios de pruebas las partes pueden demostrar al juzgador la veracidad o falsedad de las afirmaciones en cuestión de dos formas: a) de forma directa; y b) de forma indirecta.

Cuando el medio de prueba pretende probar un hecho de manera directa, el objeto de la prueba y el hecho a probar coinciden en sí mismos.

Por ejemplo, si se pretende probar ante el tribunal que el acusado de robo forzó la puerta principal para acceder al inmueble acceder al inmueble donde se perpetró el delito y se presenta para ello la grabación de una cámara de seguridad donde este hecho se visualiza, se está probando de forma directa dicho hecho aseverado por la acusación.

Sin embargo, cuando el medio de prueba no puede probar de forma directa el hecho que se pretende demostrar ante el tribunal, pero del mismo se puede deducir de forma racional el hecho que se quiere demostrar, el objeto de la prueba y el hecho no coincidirán y estaremos aquí ante la denominada prueba indirecta, más conocida en España como prueba indiciaria y que equivaldría a la prueba circunstancial. En el proceso penal español se denomina prueba de presunciones judiciales y está regulada en el artículo 386.1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

La capacidad de la prueba indirecta para destruir la presunción de inocencia está admitida por una extensa jurisprudencia del Tribunal Constitucional siempre que: 1) Conste en la sentencia la existencia de unos hechos básicos, que han de estar completamente acreditados y justificados por otras pruebas; 2) exista un enlace preciso y directo, según las reglas del criterio humano, entre tales hechos y las conclusiones fácticas incriminatorias para los acusados, que de aquellos se infieren; 3) se expresen los razonamientos en virtud de los cuales el Tribunal llegó a tales inferencias. Finalmente la jurisprudencia del Tribunal Supremo exige la existencia de una pluralidad de indicios probados, y que de todos ellos se pueda inducir racionalmente el hecho probado de forma indirecta.

En definitiva, se trata de un proceso racional de inferencia o inducción, que permite inducir con alto grado de probabilidad un argumento (los hechos afirmados) a partir de unas premisas suficientemente probadas.

Pongamos finalmente un ejemplo de prueba indiciaria o circunstancial. Supongamos que como en el ejemplo anterior se pretende probar ante el tribunal que el acusado de robo forzó la puerta principal para acceder al inmueble donde se perpetró el delito, pero no existe grabación de la cámara de seguridad. Sin embargo, el acusado fue detenido por la policía a escasos metros del inmueble, tras haber avisado un vecino a la policía, alertado por unos ruidos sospechosos en mitad de la noche. Dicho vecino declara que vio a una persona con una gorra azul y un abrigo negro saliendo del inmueble, y el acusado vestía de esta misma forma cuando fue detenido. El propietario declaró a la policía que le habían sustraído 11.000 euros. Finalmente consta en las diligencias policiales que en el momento de la detención se le incautaron al detenido una palanca de hierro que coincide con el tipo de elemento que se utilizó para forzar el inmueble, y 10.000 euros que llevaba en su poder. Las pruebas circunstanciales por tanto serían la declaración testifical y el atestado policial donde constan las circunstancias de la vestimenta, hora de la detención y objetos incautados en la detención, y de todas ellas cabe inferir racionalmente que el sospechoso fue con alto grado de probabilidad quién entró a robar en el inmueble.


* Más información| Vlex  Acento.com.do Univ Alicante
* Imagen| Pixabay

La inmatriculación de la Iglesia

Recientemente el actual gobierno del PSOE ha reavivado en España la polémica de la inmatriculación de los bienes de la Iglesia Católica, con la ejecución de una proposición no de Ley que busca cuestionar la legalidad de la posesión de los bienes de la Iglesia.

Desde la prensa de izquierdas, comandada por su buque insignia El País, se abrió una campaña de claro apoyo al PSOE donde se indicaba que la Iglesia había puesto a su nombre en el Registro entre 30.000 y 40.000 inmuebles sin acreditar (aquí) o bien que había puesto a su nombre por 30 € un edificio patrimonio de la Humanidad como es la Mezquita Catedral de Córdoba (aquí).

En este artículo vamos a estudiar la cuestión jurídica de fondo, respondiendo a cinco preguntas con el objetivo de arrojar luz suficiente sobre este asunto.

¿Qué es el Registro de la Propiedad?

Es una institución del Estado, dependiente del Ministerio de Justicia, que permite a los propietarios de bienes inmuebles, a través de la inscripción de dichos inmuebles en los libros del Registro, hacer pública su legítima propiedad ante terceros. Así, ante cualquier otra persona o institución estará claro quién es el propietario del inmueble inscrito.

¿Es obligatoria la inscripción de los inmuebles en el Registro?

No, se trata de un proceso voluntario. El propietario es libre de inscribir el inmueble o de no hacerlo.

¿La inscripción en el Registro otorga la propiedad?

No, dado que la propiedad del inmueble es previa a la inscripción e independiente de la misma. En nuestro Derecho la propiedad de un inmueble se adquiere mediante el sistema del título y el modo proveniente del derecho romano.

  • El sistema jurídico romano que perdura en nuestros días exige que para la efectiva y legal transmisión de la propiedad de una cosa exista un justo título (contrato, “iusta causa”) y un modo (entrega de la cosa, “traditio”). Y esto es lo que llamamos en Derecho el sistema del título y el modo. El título suele ser el contrato de compraventa y el modo o “traditio” suele ser la entrega de las llaves por parte del vendedor al comprador.  En el caso de los inmuebles no obstante el otorgamiento de la Escritura pública de compraventa equivale a la entrega del inmueble (traditio) pero es recomendable exigir las llaves. 
  • También se puede adquirir la propiead por usucapion, sucesión, accesión y por Ley.

¿Qué es la inmatriculación?

Es el acceso por primera vez de los inmuebles rústicos o urbanos al Registro de la Propiedad. Deriva del vocablo “in matricula” que podemos traducir como “entrar en el registro”.

Dado que como hemos visto en los puntos anteriores la propiedad es previa e independiente del Registro, para que un bien conste en el mismo es necesario que acceda por primera vez en algún momento. A partir de ahí, los sucesivos cambios de titular se realizarán partiendo de esta primera inscripción, pero evidentemente no pueden registrarse cambios si previamente no consta el bien en los libros del Registro.

¿Cuándo se creó el Registro de la Propiedad?

El Registro de la Propiedad en España se creó por la Ley Hipotecaria de 8 de febrero de 1861. Por supuesto, la mayor parte de los bienes de la Iglesia Católica están en su propiedad desde siglos antes de la creación del Registro.

Por ejemplo, la Mezquita de Córdoba se construyó en el siglo VI como iglesia de San Vicente Mártir; más tarde con la invasión musulmana se la apropiaron los invasores convirtiéndola en Mezquita, y finalmente en el año 1.238 tras la reconquista volvió a ser propiedad de la Iglesia Católica.

Por ello por supuesto que haya accedido recientemente al Registro no implica que muchos siglos antes no fuese ya propiedad de la Iglesia. El coste de 30 € es por supuesto un coste administrativo establecido para cualquier propietario en el proceso de inmatriculación.

¿Cómo se realiza la inmatriculación?

El interesado debe presentar todos los títulos públicos traslativos del dominio previo; o bien realizar un expediente de dominio ante Notario. En este procedimiento cualquier interesado (titulares alternativos, titulares de derecho u obligaciones sobre el inmueble) pueden hacer valer sus derechos frente al titular que pretende inscribir a su favor.

En el caso de las entidades de Derecho Público pueden realizar la inscripción con los títulos de dominio que ostenten. Igualmente el Registrador se asegurará de que ese bien no estaba previamente a nombre de otro titular, y comunicará a cualquier afectado la inscripción para que pueda oponerse y hacer valer los derechos que considere oportunos.


* Más información|  Notario Francisco Rosales  Registradores.org  Ley Hipotecaria
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