Léame mis derechos. La nueva Ley Orgánica 5/2015.

En nuestro sistema jurídico, todo el mundo es inocente mientras no se demuestre lo contrario. La persona a la que se le atribuya la comisión de un delito es inocente hasta que no se demuestre suficientemente y de manera indubitada su culpabilidad en un juicio justo y con las suficientes garantías. Estas garantías incluyen el derecho al Juez ordinario predeterminado por la ley, a la defensa y a la asistencia de letrado, a ser informados de la acusación formulada contra ellos, a un proceso público sin dilaciones indebidas y con todas las garantías, a utilizar los medios de prueba pertinentes para su defensa, a no declarar contra sí mismos, y a no confesarse culpables.

derecho5El artículo 11 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos establece que “Toda persona acusada de un delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en un juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias a su defensa.” (Asamblea General de las Naciones Unidas, 10 de diciembre de 1948).  En nuestra Constitución Española se consagra el principio de la presunción de inocencia en el artículo 24. Y la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea regula en su artículo 47 el derecho a la tutela judicial efectiva y a un juez imparcial, y en su artículo 48 la presunción de inocencia y el derecho de defensa. Todo ello en desarrollo de los artículos 5 y 6 del Convenio Europeo de los Derechos Humanos, que estipulan la presunción de inocencia y el derecho de defensa.

La Ley Orgánica 5/2015 viene a transponer al Derecho español la Directiva europea 2012/13/UE, de 22 de mayo de 2012, relativa al derecho a la información en los procesos penales. Introduciendo diversas modificaciones en nuestra Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim) para reforzar el derecho de defensa y la presunción de inocencia.

Uno de estos refuerzos es el relativo al art. 520 LECrim, que regula el derecho a la información de los detenidos o presos. Con la nueva modificación, el detenido tiene derecho a recibir la información del plazo máximo legal de duración de la detención hasta la puesta a disposición de la autoridad judicial, y del procedimiento por medio del cual puede impugnar la legalidad de su detención. Además, esta información debe facilitarse por escrito.

Así todo ello, el detenido debe ser informado por la autoridad policial del plazo máximo que le pueden tener detenido hasta que le tome declaración el juez, y tener por escrito dicho plazo. Así se evita la posibilidad de que se le pueda tener más tiempo del legal detenido. También debe tener por escrito cómo poder recurrir su detención, si la considera ilegal. En este punto, la reforma legal concede al detenido el derecho de acceso a los elementos de las actuaciones que sean esenciales para impugnar la legalidad de la detención o privación de libertad

Además, las personas sordas o con discapacidad auditiva, u otra dificultad en el lenguaje, tendrán derecho a un intérprete gratuito.

hammer-311342__180De la misma manera, con la nueva reforma legal, al detenido se le debe facilitar la información sobre los hechos que se imputan, así como cualquier cambio relevante sobre los mismos debe realizarse “con el grado de detalle suficiente para permitir un ejercicio efectivo del derecho de defensa” (Art. 118 LECrim).

En resumen, las personas sospechosas o acusadas deben ser informadas suficientemente, no solo de manera superficial, de aquello que se les acusa, deben recibir por escrito el plazo máximo de detención policial, y tendrán que ser asistidas gratuitamente por un intérprete si  presentan alguna discapacidad auditiva o del lenguaje.

La Ley Orgánica 5/2015 al transponer la citada Directiva modifica también en la LECrim el artículo 302 (secreto de sumario), el artículo 505 (acceso del Abogado a los elementos de las actuaciones que resulten esenciales para impugnar la privación de libertad) y el artículo 775 (primera comparecencia del imputado). Todo ello para reforzar el derecho a la defensa del detenido, así como su presunción de inocencia.

Vía | El Derecho.com

Más Información | BOE   Otrosí.net  Sepin.es

Imágenes | Pixabay

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La luz en la recuperación de la economía española

Con elecciones nacionales a la vista el 20 de diciembre, existe un gran interés por parte del Gobierno central en demostrar que durante su mandato se ha conseguido una efectiva recuperación de la economía española. A la par que todos los partidos opositores se empeñan en repetir que España está igual o peor que hace cuatro años.

¿A quién hacemos caso? ¿Quién dice la verdad? Desde luego, todos los partidos, tanto el del gobierno como los de la oposición, tienen firmes intereses electorales en desacreditarse los unos a los otros, por lo que para poder entender la realidad debemos dejar al margen sus valoraciones, y acudir a los datos ciertos del comportamiento económico.

Uno de los indicadores económicos que más luz nos pueden aportar a nuestro estudio es el comportamiento de la demanda de electricidad.

La energía eléctrica es básica en nuestra actividad diaria, tanto para el mantenimiento de nuestros hogares, como para el funcionamiento de nuestras industrias. Además, la electricidad no puede almacenarse para consumirse en cualquier momento futuro (salvo en cantidades ínfimas y en plazos muy cortos) por lo que la generación de electricidad es siempre igual a su efectivo consumo.  Por estas dos razones, si estudiamos el comportamiento de la demanda eléctrica podremos comprobar directamente si la economía real ha utilizado más o menos energía en sus procesos productivos y de servicios, así como en la actividad residencial:

Fuente: Red Eléctrica de España

Fuente: Red Eléctrica de España

En este cuadro de más arriba, extraído del último Boletín Mensual de Red Eléctrica, constatamos que mientras desde 2011 a 2014 arrastrábamos tasas negativas en el crecimiento de la demanda, a cierre de agosto 2015 tenemos un crecimiento del 3,4 %.

De dicho crecimiento, casi el 56 % viene motivado por factores climatológicos, por lo que más de la mitad de la mayor demanda de energía en 2015 no puede atribuirse a factores económicos.

Sin embargo, un 41 % de este crecimiento (1,4) se produjo por el mayor crecimiento económico nacional. Y el 3 % restante se lo debemos a la mayor laboralidad.

Esto termina con los argumentos de todos aquellos que niegan la recuperación y el crecimiento. Además, si vemos los años anteriores, en 2014 casi el total del crecimiento negativo en la demanda de electricidad se debió a factores climatológicos, y no a factores económicos. Lo cual implicaba ya en sí una recuperación de la economía, en tanto que en los años 2011, 2012 y 2013 era la influencia negativa de la situación económica la que arrastraba a la baja el crecimiento de la demanda energética.

Estos datos pertenecen al sistema eléctrico peninsular, si bien la situación en los sistemas extrapeninsulares es muy parecida, arrojando crecimientos tanto en Canarias (1,4 %) como en Baleares (6,6 %).

Los procesos de producción que han usado esta energía pueden haber generado bienes y servicios que ya se han consumido (imaginemos la actividad de una panadería con horno eléctrico), lo cual responde a una mayor demanda actual, o bien pueden haber generado bienes de equipo que se vayan a vender en el futuro (por ejemplo, la producción de un vehículo en una factoría automovilística), lo que significa una previsión industrial de ventas futuras.

Aquí debemos reseñar que el PIB, pese a no ser un buen indicador real, puesto que no contabiliza los bienes en proceso de producción, solo los terminados, cerró 2014 con un crecimiento del 1,4 % (dato que reafirmaría el menor peso negativo de la actividad económica en la menor demanda eléctrica en dicho año), y en el segundo trimestre de 2015 arroja un crecimiento anual del 3,1 %.

En la parte de energía no utilizada en procesos productivos o prestación de servicios, sino en los hogares y mercado residencial, debemos indicar que una mayor demanda obedece a una mayor disposición de renta por parte de los ciudadanos. 

En definitiva no podemos negar el crecimiento y la recuperación real de nuestra economía tanto en la actualidad, como desde 2014.

Vía | Red Eléctrica de España

Más Información | Periódico de la Energía   Datos Macro

Imágenes | Elaboración Propia y Pixabay

Derecho y Electricidad. Conoce tu tarifa eléctrica.

DERECHO Y ELECTRICIDAD. CONOCE TU TARIFA ELÉCTRICA.

Si tenemos en cuenta que una vivienda de tamaño medio, donde vivan 3 personas, con iluminación, frigorífico, horno microondas, horno eléctrico, lavadora, vitrocerámica y televisión, mantiene contratada una potencia de 4,6 kW, y contando con una media de 1.000 horas de utilización al año de dicha potencia, tendríamos un coste de 4.600 kWh al año. La valoración económica de dicha energía ascendería a 598 € al año en el término variable de la factura (suponiendo un precio medio de 0,13 €/kwh). La valoración del término fijo de potencia sería de 193,2 € al año (con un precio de 42 €/kW). Si le sumamos el Impuesto Eléctrico, el IVA, el alquiler del contador o conceptos adicionales como la energía reactiva, un hogar de estas características pagaría no menos de 1.000 € al año en energía eléctrica. Si el hogar fuese un poco más grande, o contase con aire acondicionado, calefacción eléctrica, puestas eléctricas elevadoras, ascensor, o elementos como una alarma encendida todo el año, el coste se podría elevar hasta los 1.500 € o 2.000 € anuales.

El Real Decreto 216/2014 publicado en el BOE del 29 de marzo y cuya aplicación no ha tenido lugar sino hasta este pasado jueves 1 octubre (se han alargado plazos para que las compañías puedan adaptar sus sistemas a la nueva facturación) convierte la tradicional factura eléctrica en un “maremágnum” difícil de entender y dónde cada hora del día se factura a un precio distinto.

Si siempre ha sido necesario conocer el desglose de nuestra factura eléctrica, ahora resulta más importante que nunca, puesto que se trata de un relevante coste de nuestro hogar que debemos gestionar lo mejor posible.

TARIFA DE ACCESO.

En primer lugar tenemos que tener en cuenta la Tarifa de Acceso que nos corresponde. La electricidad se produce en las centrales generadoras y llega hasta nuestros hogares y empresas a través de la red eléctrica. Por ser el modelo técnicamente más eficiente, la electricidad viaja en alta tensión a través de grandes distancias, siendo el propietario de esta red de transporte la empresa semipública Red Eléctrica de España (REE). Una vez llega a las subestaciones cercanas a los núcleos urbanos o polígonos industriales, se distribuye por la red de media tensión de las compañías distribuidoras eléctricas (Endesa, Unión Fenosa, Iberdrola, Viesgo, etc…). Por último, los transformadores de las compañías pasan la electricidad a baja tensión, y la distribuyen mediantes redes de baja tensión por las calles de nuestros municipios hasta nuestro hogar o negocio.

El R.D. 1955/2000 y el R.D. 1164/2001 prescriben que según la potencia contratada que tenga un hogar o industria, y según acceda a la red en alta o baja tensión, su “tarifa de acceso” será distinta:

tarifas de acceso

(BT es U <= 1 kV y AT es U > 1 kV)

Así, según la tarifa que corresponda a nuestra instalación, nos corresponderá contribuir a los costes de mantenimiento de la Red en unos determinados importes que se fijan legalmente. Por lo que un primer componente de la tarifa eléctrica es el precio de estos llamados “peajes” de acceso.

Los hogares, por la potencia que necesitan los distintos elementos eléctricos que contienen, suelen estar contratados en tarifas 2.0 A y 2.1 A pues lo habitual será que las instalaciones familiares tengan menos de 15 kW de potencia.

ESTRUCTURA DE LOS PEAJES DE ACCESO.

Estos peajes de acceso, según el R.D. 1164/2001 son los siguientes:

peajes

Así, se paga una cantidad por la potencia contratada, también llamado término fijo, pues se paga todos los meses un mismo importe por acceder a esta Potencia.

En segundo lugar, pagamos por la energía que efectivamente consumimos, lo cual se suele llamar también término variable, pues su importe dependerá del consumo de kWh que hagamos cada mes.

Por último, la energía reactiva es la distorsión de la corriente en la Red que genera nuestra instalación, y por la cual también se paga un importe. Si bien en el caso de los suministros en 2.0 A y 2.1 A no se aplica.

COSTES DE MERCADO.

Por último, a los peajes de acceso se le suma por parte de nuestra compañía comercializadora los costes de la energía consumida. Así, en el término de energía activa, además del peaje regulado por Ley, se suma el importe que a la comercializadora eléctrica le cuesta adquirir la energía en el mercado , más su margen de beneficio. Y en el término de potencia también se introduce a veces un pequeño recargo, por los costes de gestión que tiene la compañía.

ALQUILER DEL CONTADOR E IMPUESTOS.

Por último, se añaden a la factura el precio del alquiler del equipo de medida (contador) que es obligatorio tengan todas las instalaciones (R.D. 1110/2007). Así como el IVA y el Impuesto Eléctrico.

DISCRIMINACIÓN HORARIA.

Tanto la tarifa 2.0 A como la tarifa 2.1 A se pueden contratar con discriminación horaria. Ello significa que, en vez de tener un precio fijo todo el día, se cobran dos precios distintos, uno más barato que el general, llamado Valle, entre las 10 de la noche y las 11 de la mañana (en verano 11 de la noche a 12 del mediodía); y otro horario llamado Punta el resto del día Contratar la discriminación horaria es recomendable cuándo una parte importante del consumo de nuestro hogar o pequeño negocio se produce en las horas Valle.

MERCADO REGULADO O MERCADO LIBRE.

Nuestros suministros en 2.0 A y 2.1 DHA pueden estar contratados en “mercado regulado” que es aquél en el que el Gobierno pone los precios (PVPC o TUR). O en “mercado libre” que significa que pactamos un contrato de mutuo acuerdo con nuestra compañía, y los precios por tanto serán los que ésta nos ofrezca en cada momento (los contratos suelen ser anuales).

En los suministros de más de 10 kW de Potencia (2.1 A) que están en “mercado regulado” se les aplica un recargo del 20 %, pues hace años se decidió incentivar el “mercado libre”. Los suministros de menos de 10 kW (2.0 A) sí que pueden acogerse al “mercado regulado” sin recargos, pues el legislador busca proteger a los pequeños consumidores, si bien reiteramos que el deseo de la ley y de los distintos gobiernos hace años ha sido el de que los consumidores pasemos a un libre mercado, pues se entiende que este proporcionará mejores precios por la vía de la competencia entre las comercializadoras eléctricas.

MERCADO REGULADO.

Así, si nuestro hogar de menos de 10 kW está en mercado regulado, la última reforma del Gobierno que como dijimos al principio entró en vigor el 1 octubre consiste en que cada hora del día se aplicará un precio distinto, el precio marcado para dicha hora en el Pool o mercado mayorista de la electricidad. Los suministros a los que se aplica dicho precio son los que tengan ya instalado el nuevo “contador inteligente”, que diferencia la energía consumida en cada una de las 24 horas del día.

En los suministros que aún no dispongan de los nuevos contadores digitales, y por el contrario mantengan contador analógico, se cobrará el precio medio del Pool correspondiente al período facturado.

MERCADO LIBRE PARA LOS HOGARES.

Por tanto, el precio resultante no lo podremos saber de antemano, sino que fluctuará según el precio oscile en el mercado en las horas del día en las que consumamos la electricidad.

La forma de evitar esta fluctuación de nuestra factura eléctrica es pactar un contrato con una comercializadora eléctrica, que nos ofrecen en cada momento distintas ofertas tanto en la modalidad de precio fijo todo el día, como en la modalidad de discriminación horaria. Desde luego, el precio fijo que pactemos en la oferta contratada con nuestra compañía podrá salir mejor o peor que el precio al que resulte el mercado, pero sabremos de antemano el precio al que consumimos, y las horas a las que hacer uso para abaratar nuestra factura.