El Depósito Bancario NO es un Depósito

El Depósito es un contrato por el cuál una persona se compromete a guardar un bien mueble, propiedad de otra persona, adquiriendo la obligación de guardarla y conservarla durante el tiempo que dure el mismo, y restituirla a su propietario a la finalización del contrato, con todos sus productos y accesiones. O a la vista, si no se ha pactado un plazo determinado.

El depósito es una custodia, no se transmite el dominio ni la posesión de la cosa. Por ello, si de alguna manera el depositario usase o disfrutase de ella estaría incurriendo en apropiación indebida.

Según el objeto del contrato, el depósito puede ser:

–          Regular: cuándo el objeto del contrato es un bien no fungible, es decir, una cosa con características específicas o individuales que la hacen única. Como un anillo de boda, grabado en su reverso con el nombre de los amantes. Si deposito dicho anillo, el depositario solo podrá cumplir con el contrato devolviéndome el mismo a su finalización, no cumpliría devolviéndome cualquier otro anillo que no fuese ese.

 

–          Irregular: cuándo el objeto del contrato es un bien fungible, es decir, una cosa sustituible, intercambiable o subrogable por otra de igual género, especie y calidad. Por ejemplo, un kilo de arroz genérico. Si deposito un kilo de arroz, el depositario cumpliría devolviéndome un kilo de arroz de la misma especie y calidad, no tienen por qué ser los mismos y exactos granos de arroz que le di. Lo que importa aquí es devolver el “tantundem”.

 

El dinero es un bien fungible, si dejamos en depósito 100 euros el depositante cumplirá si, cuando acudimos a recuperarlos, nos devuelve 100 euros, pero no exactamente los mismos billetes que dejamos, sino billetes o monedas por valor de 100 euros. El Depósito bancario es por tanto un depósito irregular.

Pero como vimos antes, si el depositario utiliza el bien objeto del depósito estará cometiendo un delito de apropiación indebida, pues estará violando la esencia del contrato, al usar algo que no es suyo, y que recibió en custodia.

Como sabemos, nuestro modelo de banca se basa en el sistema de “reserva fraccionaria” por lo que los Bancos no guardan el cien por cien del dinero que les dejamos en depósito, ya sea éste un depósito a la vista o a plazo. Desde luego, aunque formalmente la ley se lo permita, pues según la normativa del Banco Central Europeo los Bancos en la UE solo están obligados a conservar en caja el 1 % de lo que reciben en depósito, materialmente están apropiándose de algo que no es suyo.

Imaginemos la cara que se nos quedaría si depositamos cien kilos de maíz “a la vista” en un silo, y la empresa que gestiona el silo utiliza el 99 % de nuestro maíz para invertirlo, sin nuestro consentimiento, mientas dura el depósito. Por supuesto, asumimos el riesgo de que al ir a recuperarlo solo tengan un kilo.

La estadística de los grandes números no puede evitar que si todos los depositarios acuden el mismo día al silo, éste dará en quiebra irremediablemente,dado que solo puede devolver el 1 % del trigo. Desde luego, el mal llamado Depósito bancario es más bien un préstamo del 99 % del dinero que “depositamos”, pero no un depósito.

Publicado en QueAprendemosHoy

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s